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Dynamis (Centro de Atención terapeútica integral) y CESCER (Centro de
Sociología del Conflicto y Estudio de las Relaciones) han unido sus sinergias para crear un Servicio de Mediación en el ámbito de la de Discapacidad.

¿Qué es la mediación?

La mediación es una forma de resolver conflictos entre dos o más
personas, con la ayuda de una tercera persona imparcial, el mediador.
No son jueces ni árbitros, no imponen soluciones ni opinan sobre quién
tiene la verdad, lo que buscan es satisfacer las necesidades de las
partes en disputa
, regulando el proceso de comunicación y
conduciéndolo por medio de unos sencillos pasos en los que, si las
partes colaboran, es posible llegar a una solución en la que todos ganen o, al menos, queden satisfechos.
La mediación es voluntaria, confidencial y está basada en el diálogo.

¿Cuándo acudir?

Pilar Munuera (Munuera Gómez, 2013, págs. 174-175) hace una enumeración
de las situaciones en las que se puede hacer mediación con personas con discapacidad y sus familias y que nosotros ofertamos:

  • En procesos de separación y divorcio y conflictos de convivencia permitiendo un espacio de dialogo e información adaptada.
  • Discriminación en el empleo por motivo de discapacidad, falta de adaptación funcional para el adecuado desempeño del trabajo, es decir, igualdad de oportunidades con las prestaciones adecuadas.
  • Disputas relacionadas con la evaluación y designación del centro de educación pública apropiado para la persona que tiene una discapacidad. Aquellos menores que por motivo de su discapacidad son excluidos en su centro, necesitan una resolución rápida, pues el tiempo de espera de un proceso judicial suele ser de varios cursos, lo que puede dar lugar a la pérdida de su escolarización.
  • En procesos de incapacitación, velando por la igualdad de poder entre las partes y permitiendo la participación en la toma de decisiones de la persona con discapacidad de forma adaptada.
  • Como alternativa a procesos judiciales de personas con discapacidad que permanecen ingresadas en prisión sin compresión de su falta o por falta de recursos sociales apropiados.
  • Conflictos al “tomar decisiones” sobre el tratamiento o elección de prestación asistencial a elegir. Vendría a permitir el fortalecimiento de la capacidad de decisión de la persona con discapacidad (donde estar ingresado, elección de la prestación o recurso social, etc.).
  •  Conflictos de relación/comunicación entre la persona con discapacidad y sus familiares: salida del núcleo familiar, piso
    tutelado, etc.

    • En personas con discapacidad jóvenes (decisiones sobre su forma de vivir, horarios, medios de transporte,
      vacaciones, etc.).
    • En mayores (elección del cuidador principal, descanso del
      cuidador, prestaciones asistenciales alternativas al cuidador
      principal,…etc.), adaptando a sus circunstancias la información.
  • Conflictos de comunicación entre la persona con discapacidad y el profesional (relación laboral, calidad de relación, horario laboral,...).
  • Errores o negligencias de los profesionales que atienden a personas con discapacidad (Mala práctica profesional).
  • Con la administración pública en el desacuerdo de la prestación de
    dependencia asignada por los profesionales de servicios sociales
    .
  • En la resolución de conflictos vecinales relacionados con la supresión de barreras arquitectónicas para una adecuada accesibilidad al edificio de la persona con discapacidad. Medidas contempladas en la legislación actual que se encuentran paralizadas.
  • En todas aquellas acciones que permitan la accesibilidad de las personas con discapacidad a la participación social de manera plena, esta mediación podría llevarse a través de mediadores institucionales o mediadores ciudadanos (Six, 1997).

Ventajas de la MEDIACIÓN

  • Menos costes emocionales.
  • Menor coste económico.
  • Conseguir acuerdos en menor tiempo.
  • Gestiona el conflicto y reduce la tensión.
  • Las decisiones consensuadas suelen durar en el tiempo frente a las impuestas.
  • No se polariza a las partes, sino que se buscan intereses mutuos, así: Todos ganan.
  • Es la alternativa que menos deteriora las relaciones.

Solicitar un mediador

Las personas implicadas solicitan y aceptan la intervención de un
mediador profesional, neutral y sin capacidad de tomar decisiones por
ellas, que les asiste con la finalidad de favorecer vías de comunicación y búsqueda de acuerdos consensuados.

¿Quiénes puede beneficiarse de estos servicios?

Todos y cada uno de los miembros implicados en el conflicto. El acceso
será directo o por derivación de otros servicios pero, en todo caso, previa cita telefónica.

¿Dónde hay que acudir?

Llamando al Teléfonos:

691 033 965

658 999 987 (urgencias)

O a través de:

 

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