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Recientemente, el viernes pasado (4/10/2013), hemos conocido la sentencia del denominado "caso Malaya" (se refiere al "saqueo" político del ayuntamiento de Marbella, disuelto en 2006, y cuyos orígenes se sitúan en la gestión del fallecido Jesús Gil(1)), mientras preparo una entrada sobre la obra poética de Concepción Arenal reparo en la siguiente fábula que viene como anillo al dedo sobre la situación en la que nos encontramos.

EL TESTAMENTO DEL LEÓN

Cerca se hallaba un león
De sus dolores postreros,
Y tigres, panteras, lobos,
Todos amigos o deudos,

Dábanle muy compungidos
Mil inútiles consejos,
Meditando cada cual
Por qué industria o por qué medio
Pescará la mayor parte
De los bienes del enfermo,

Que se murió hasta la cola
Sin hacer el menor gesto,
Sin decir una palabra
Ni otorgar su testamento.

Notáronlo cuatro o seis
Que alejaron de allí el resto,
«Por ver si logra decían
El paciente algún sosiego.»

En busca de un escribano
Uno de ellos fue corriendo,
En tanto que los demás
Atan al real pescuezo,

Con disimulo, un cordel
Que en la melena encubierto
Y entre la ropa después
Baja hasta cerca del suelo,

A beneficio del cual
Tirando, sin gran esfuerzo,
Del difunto a la cabeza
Comunique movimiento.

Cuando a su satisfacción
Todo se hallaba dispuesto,
Dan entrada a los testigos
Y al escribano con ellos,

Que era un respetable zorro
Notario mayor del reino,
Al cual hicieron presente
El estado del enfermo,

Que hablar no le permitía,
Aunque el oído perfecto
Conservaba, y la cabeza
En cabal conocimiento.

Presentáronle unas notas
Que el rey mismo había puesto,
En las cuales expresaba
Su voluntad y deseo.

Mas por si hubiese cambiado
En el instante supremo,
Las cláusulas una a una
Irle podía leyendo,
Y él por señas le daría
O no, su consentimiento.

Hízose así; preguntaba
El escribano, y corriendo
Tiraba del cordelito
Uno de los herederos,
E inclinaba la cabeza
Para decir que sí el muerto.

Echólo de ver el zorro
(Que no debía ser lerdo)
Y quiso tener su parte
Lucrativa en el enredo.

Pregunta con gravedad
Si el rey, de su amor en premio,
Al infrascrito escribano
Deja trescientos mil pesos.

A la pregunta siguióse
De la sorpresa el silencio,
Sin que el testador hiciera
El más leve movimiento;

Lo cual visto por el zorro
Dijo al vecino muy quedo:
«O se tira para todos,
O está para todos muerto.»

El de la cuerda, pensando
Que no había otro remedio,
Tiró para el escribano
E hízole coheredero;
Que mal puede castigar
Quien es de crímenes reo.

Por eso hace tanto daño
Desde arriba el mal ejemplo.
Cómplices o acusadores
Han de ser los subalternos
Del jefe, que lo es en vano
No siendo en virtud primero.

Para reprender al malo
Es la condición ser bueno
Sin lo cual la autoridad
Es vana, vano el derecho.

 

Una reflexión a "bote pronto":

"Que mal puede castigar quién es de crímenes reo. Por eso hace tanto daño desde arriba el mal ejemplo ... para reprender al malo es la condición ser bueno. Sin lo cual la autoridad es vana, vano el derecho".

Muchas veces ejercemos cada cuatro años nuestros deberes, votamos y nos volvemos para nuestras casa y nuestros quehaceres cotidianos, y nos olvidamos que somos cómplices necesarios para que una determinada política sea aplicada. Pero también nos olvidamos que hemos suscrito con aquellos que nos representan un contrato que tienen que cumplir.

Los políticos españoles, aunque elegidos por unos individuos (la oligarquía de sus partidos correspondientes) no solo tienen que dar cuentas ante ellos, sino también con quién han suscrito el contrato: con todos y cada uno de nosotros (con "Juan pueblo", como se decía en tiempos de Concepción Arenal y hasta hace muy poco"). Y si solo lo hacen a una parte están rompiendo el contrato con la otra, por lo tanto es hora de demandarles las clausulas con las que se han presentado a las elecciones: o cambian de jinete o jinetes o se van "al paro".

Pero a un paro de verdad, porque los privilegios que mantienen deben desaparecer si no cumplen con el contrato que han establecido. Porque ya no son autoridad, han dejado de "ser buenos" y por lo tanto han dejado de hacer "en derecho".

 

(1) Para un primer acercamiento sobre la figura de Jesús Gil y Gil puedes pinchar aquí

Buscando otra cosa en el Volumen I de los "Artículos sobre beneficencia y prisiones" de Concepción Arenal me topé con uno que me es imposible dejar de reproducir. Para aquellos que deseen el original, pueden pinchar en la siguiente dirección.

Aunque con un ropaje del siglo XIX, una reflexión muy actual, ... Dice así

"Madrid empieza a despoblarse: como si un ejército conquistador le amenazase o una epidemia le invadiera, sus habitantes salen en todas direcciones. El enemigo de que huyen es el calor, y van en busca de aquellos climas afortunados

«Do en el día más sereno
no es enojoso el estío.»
Nada hay que decir a los que disfrutan de lo que legítimamente poseen, siempre que gocen con moderación, y acordándose de los que no poseen nada; siempre que cercenen un poco de lo superfluo en favor de los que no tienen lo necesario.

Aún las personas más económicas y ordenadas faltan en los viajes a las prudentes reglas que los sirven de pauta durante el año; en fruslerías, en caprichos, en expediciones, emplean sumas no despreciables, y puestos o gastar, no reparan en una moneda de oro más o menos: una especie de aturdimiento parece hacerles olvidar el valor del dinero; diríase que al dejar su casa dejan en ella los hábitos de orden y economía. ¡Ah.! ¡Que no se dejen también el corazón! ¡Que al ir a buscar la fresca sombra y las brisas del mar, se acuerden de los que respiran el aire sofocante de la caldeada buhardilla, o penetran sudando en el húmedo sótano, de donde saldrán para el hospital; para el hospital, donde los insectos torturan en verano a los pobres enfermos, y donde el calor favorece el desarrollo de las fiebres tifoideas! ¡Que al ver el pintoresco panorama, tengan presente el cuadro triste de la miseria abandonada; y al contemplar tanta variedad de objetos, no olviden la abrumadora monotonía del dolor que nadie compadece!

Ya que puestos a gastar dan tanto al regalo y al capricho, den también alguna cosa al dolor y a la compasión que por él intercede; cuando no se rehúsan nada a sí mismos, mal estaría que se lo rehusasen todo a los desdichados. Que al hacer el presupuesto de gastos de viaje, cercenen un poco, muy poco, de cada capítulo, y formen uno para los pobres. Que a todos los goces que van a tener, se añada la satisfacción de poder decir: -Mi corazón, a prueba de prosperidad, no se endurece para la desgracia; mis ojos, no deslumbrados por el placer y todavía se humedecen a la vista del dolor; lejos de negar al que tiene hambre las migas de mi festín, le hago plato, evitando a la vez su desfallecimiento y mi saciedad; no soy una criatura vil, a quien el bien deprava y hace insolente, en vez de hacerle agradecido; no pongo el egoísmo en lugar del deber; y por el uso que hago de mi fortuna, merezco tenerla, y la disfruto en paz y con satisfacción de mi conciencia.

El verano, dicen, es bueno para los pobres. Para el desvalido que carece de lo más necesario, como para el triste que no tiene consuelo no es buena ninguna hora del día ni ninguna estación del año: todas llevan su acompañamiento de amarguras y su comitiva de dolores. Además, la emigración durante el verano es mayor cada día en las grandes poblaciones, y los desvalidos se quedan sin protectores, y miles de trabajadores sin trabajo. En Madrid, sobre todo, los que se dedican a ciertos oficios sufren cruelmente con la emigración veraniega. Me quedo sin casas, dice, por ejemplo, la pobre lavandera, es decir, me quedo sin pan, y no conviene en que el verano sea bueno para los pobres.

¡Quién pudiera tener una voz que se oyera en todas partes, y un acento que conmoviera todos los corazones! ¡Quién pudiera recordar a los ricos que se van, las miserias de los pobres que se quedan! Pero aunque sea con débiles fuerzas, no dejaremos de clamar: -Favorecidos de la fortuna, no emprendáis el viaje sin hacer antes una obra de caridad. Que un triste consolado os desee buen viaje, y que su bendición os acompaño y os libre de todo mal."

Desde hace algún tiempo mantengo relaciones epistolares con algunos colegas de otros países. Es estimulante ponerte delante de una hoja en blanco para poder confrontarte con otros pensamientos y otras visiones del mundo.

Andábamos a vueltas con el tema de los localismos, y como la cosmovisión que de ellos se desprende puede hacernos perder oportunidades de conocimiento. En esto estábamos cuando nuestro compañero de Carolina del Norte, C. Lewistowns, nos pasó una dirección web, la del Blog llamado "Periquitos muertos" , en dónde aparecían algunas citas sobre los nacionalismos.
En el intercambio de emails yo pasé la siguiente cita de Dorado, Pedro: Concepción Arenal (1900) Concepción Arenal. Estudio biográfico. La España Moderna. Madrid. Mis compañeros me piden que la comparta tal cual.

Simplemente comentar que estas palabras las dirige Concepción Arenal1 para explicar el estado de las cárceles españolas que ella conocía tan bien.

Tal es el estado de las cárceles en España, expuesto con exactitud y con aquella verdad que no debe jamás ser atenuada, so pretexto de un falso patriotismo, puesto que nunca debe invocarse el amor de la patria, sentimiento purísimo y elevado, para justificar una mentira. No; el verdadero patriotismo proclama muy alto la verdad, que brilla como una aureola, que quema como un aguijón. La verdad no es, desgraciadamente, en nuestros días, una aureola para España. Sus honrados hijos deben hacérselo comprender para que se repare la injusticia, par que España se enrojezca al oír la voz acusadora que llega a través de los montes y de los mares, acompañada de nobles ejemplos que debía imitar. El mayor mal y la mayor ofensa que puede hacerse a un pueblo es el adularlo, y aquellos que se hallan dispuestos a sacrificarse ellos mismos en bien del propio país, crean que no deben hacer el sacrificio de la verdad ante un mal entendido interés .

Ante esto ¿qué entiendes tu por patriotismo? Simplemente pararnos a reflexionar un poco sobre nuestras visiones del mundo es un ejercicio muy sano.

Trabajos citados

  • Dorado, Pedro. 1900. Concepción Arenal. Estudio biográfico. Madrid : La España Moderna, 1900.
  • Lansky. 2008. Mas leña al mono. Periquitos Muertos. [En línea] 11 de Noviembre de 2008. [Citado el: 10 de Febrero de 2012.] http://www.lansky-al-habla.com/2008/04/ms-lea-al-mono.html.

(1) En otro momento pondré en contexto esta cita.

Del.icio.us : , , ,

Tomado de La Gaceta

Se cumplen 25 años de la muerte de esta pionera intelectual. Es una de las principales defensoras de los derechos de la mujer y anticipó la decadencia de Europa. J. M. Ballester Esquivias. Madrid

El 9 de julio de 1986 fallecía en Madrid, a los 84 años de edad, María de los Reyes Laffitte, condesa de Campo Alange, una de las intelectuales más singulares del siglo XX español y, también, una de las más desconocidas para el gran público.

De hondas y tempraneras inquietudes intelectuales, su irrupción en el entonces aletargado panorama intelectual español se produjo en 1948 con la publicación de La secreta guerra de los sexos, un rotundo alegato a favor de los derechos de la mujer. La fecha de publicación del ensayo tiene su interés, pues precede en un año a la de El segundo sexo, la obra señera de Simone de Beauvoir.

“La Historia propiamente dicha es la que el hombre hace; la de la mujer es la que ella vive”, escribió. Y se preguntaba: “¿Estamos seguros de que la mujer ha sido alguna vez lo que ella quiso ser? Es decir, ¿pudo ser en algún momento ella misma?”. Argumentaba Laffitte que la larga marginación de las mujeres a lo largo de la Historia no se debe a una supuesta inferioridad innata, sino a que la dominación masculina les había impedido desarrollar sus capacidades, lo que redundó en perjuicio de la humanidad, privada, así, de la contribución que el sexo femenino habría podido realizar.

Teoría y práctica

El ensayo fue todo un éxito –ha sido varias veces reeditado, la última en 2009– y el primer eslabón de una cadena de libros que Laffitte dedicó al estudio de la mujer y a la reivindicación de su causa. Los otros fueron La mujer como mito y como ser humano, La mujer en España, Habla la mujer. Y de la teoría a la práctica. Laffitte impulsó el Seminario de Estudios Sociológicos sobre la Mujer, referencia para esas entidades tan extendidas hoy en ámbitos institucionales y académicos.
Dicho esto, la condición femenina no copa toda la obra de Laffitte. La condesa de Campo Alange manejó géneros como la narrativa –en 1959, La flor y la esponja mereció encendidos elogios por parte de Gregorio Marañón– y la biografía. Sin olvidar De Altamira a Hollywood, un estudio sobre las relaciones entre arte y ciencia.

En Mi atardecer entre dos mundos, su segundo libro de memorias, Laffitte hace un balance algo agridulce de la época contemporánea: saluda los avances de los derechos de la mujer, muestra fascinación por Daniel Cohn-Bendit, pero se muestra decepcionada por la irrupción de la pornografía y la degradación moral de España y advierte la decadencia de Europa.
Por ejemplo, describe con ironía la Conferencia de Helsinki de 1975. “Me recuerda a una junta de médicos: […] Europa está enferma y vieja y los jefes de Estado se reúnen para salvarla de la muerte”. ¡Qué clarividencia!

He creado un repositorio de Archivos y enlaces de PsicoSociología.

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ACERCATE. Archivos de Luis Vilas

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