Saltar al contenido

Algunos aspectos para tratar con el problema

En el artículo anterior recogíamos un acontecimiento de la biografía del filósofo Fernando Savater (Savater F. (2003): Mira por donde. Autobiografía razonada. Taurus. Madrid. pag. 109) que nos va a ayudar a entender alguno de los variados aspectos que tiene este fenómeno.
Recordemos lo que nos cuenta F. Savater: “…pero a veces, sin saber del todo por qué, el grupo de compañeros que apenas me prestaba atención reparaba en mi y se transformaba en jauría. Al principio empezaban a hostigarme dos o tres con bromas insultantes, zancadillas y empujones. Yo intentaba resistir pero en seguida optaba por la retirada, el error fatal de todas las victimas. A los primeros verdugos se iban uniendo otros, riendo y chillando, como convocados por un misterioso tamtam o como tiburones atraídos por la sangre. Yo echaba a correr y la jauría me perseguían gritando: “¡Gorila, gorila!”.

  • El primero, la agresión se produce “sin saber por que”, queda en manos de la victima el decidir (darse él mismo las explicaciones, con toda la carga emocional que ello conlleva) las causas de la agresión. Lo preocupante es que muchas veces los agresores tampoco conocen la razón de su comportamiento, de hecho, a veces, lo encuentran natural.
  • El segundo, el carácter colectivo de la agresión, que puede ser como en este caso “de acción colectiva” pero que en otros casos podría ser de “desinhibición colectiva” frente al agredido, es decir, desamparando a la victima. Y en este aspecto cabe resaltar en el relato la inhibición de los padres de los agresores, una forma de legitimar la agresión.

Como iremos viendo esa inhibición se da también en casi todas las organizaciones y en cierta forma, cuando los casos son en el plano laboral y pasan por magistratura, el agresor casi nunca, por no decir nunca, recibe un castigo. Cuando volvamos a este tema hablaremos de la “ley del silencio” que impera en todas las instituciones, incluida la escuela.
Para las situaciones de acoso en el campo laboral utilizamos otro término mobbing: el término “mobbing” tiene su origen en los estudios de etología y describe una situación donde los miembros débiles de un mismo grupo o especie se coalicionan para atacar a un miembro fuerte. En la practica el termino mobbing junto al de acoso se utiliza indistintamente sin reparar si el acoso es individual o colectivo. Esto último también lo podemos aplicar al Bullying.

  • El tercer es el de la retirada o huida de la victima. En general las investigaciones también constatan como la victima recibe la agresión con incredulidad y sorpresa lo que le inhibe de adoptar reacciones mas proactivas. Las víctimas se van haciendo cada vez más victimas e se las invisibiliza, cuando no lo han sido antes.

Veamos la situación desde otro plano.

Actores en el Bullyin

https://i2.wp.com/psicologiadynamis.es/wp-content/uploads/triangulo-dibujo.png?resize=320%2C168

Los participantes de toda situación de Acoso Escolar son tres: los acosadores, la víctima y los espectadores. Se trata del denominado “Triángulo del Bullying”.
Acerquemos brevemente a cada uno de los actores que intervienen en una situación de acoso.

Acosadores

En general, los acosadores suelen ser fuertes físicamente, impulsivos, dominantes, con conductas antisociales y poco empáticos con sus víctimas. Se pueden distinguir tres tipos de acosadores:

  1. Acosador Inteligente: Es aquel que con buenas habilidades sociales y popularidad en el grupo, es capaz de organizar o manipular a otros para que cumplan sus órdenes. En definitiva, es aquel que es capaz de enmascarar su actitud intimidatoria.
  2. Acosador Poco Inteligente: Es aquel que manifiesta un comportamiento antisocial y que intimida y acosa a otros directamente, a veces como reflejo de su falta de autoestima y de confianza en sí mismo. Gracias a su comportamiento de acoso consigue su rol y status dentro del grupo, por lo que puede atraer a otros
  3. Acosador Víctima: Es aquel que acosa a compañeros más jóvenes que él y es a la vez acosado por chicos mayores o incluso puede ser víctima en su propia casa.

Victima

Existen dos tipos de víctima:

  1. Las victimas pasivas: muchachas o muchachos solitarios, sensibles e in­quietos que envían señales típicas de víctima, que carecen de habili­dades para la autodefensa, que no son capaces de pensar con rapidez y que cuentan con muy pocos amigos o amigas para darles apoyo.
  2. Las víctimas provocadoras: chicos o chicas a quienes se provoca con fa­cilidad, impulsivos y particularmente pertinaces, que se burlan de los acosadores y las acosadoras o los hostigan y los azuzan hasta conver­tirse en blancos fáciles de los mismos, pero que luego son incapaces de defenderse.

Espectadores
Pueden dividirse entre:

  1. Compinches: Amigos íntimos y ayudantes del agresor.
  2. Reforzadores: Aunque no acosan de manera directa, observan las agresiones y las aprueban e incitan.
  3. Ajenos: Se muestran como neutrales y no quieren implicarse, pero al callar están tolerando el Bullying.
  4. Defensores: Pueden llegar a apoyar a la víctima del acoso. En muchas ocasiones es el miedo a ser agredido o acosado lo que hace que el resto de compañeros no se implique en favor de la víctima.

Sin embargo, los espectadores resultan muy eficaces en la solución del maltrato ya que éste puede continuar sólo si los espectadores lo toleran.

La indiferencia y la negación institucional están legitimando, hoy la violencia. Quien habla así es Araceli Oñate. Directora del informe Cisneros.
Uno de cada 4 escolares sufre acoso y violencia escolar en España y de ellos, un 53% presentan indicadores graves de estrés postraumático infantil que, de no tratarse, se cronifican y llegan a producir cambios permanentes en la personalidad que llegan hasta la vida adulta. Sabemos, desde los estudios Cisneros que la violencia psicológica y social multiplica por cuatro el daño en estrés postraumático infantil y que hace a la víctima más vulnerable a futuras victimizaciones.
Sabemos que la impunidad fabrica verdaderos depredadores sociales, laborales y familiares… Terror y sensación de peligro inminente, tristeza, llanto incontenible, ataques de pánico, trastornos de ansiedad generalizada, pesadillas y recuerdos invasivos, irritabilidad crónica, anestesia emocional, evitación de lugares asociados al hecho traumático, dificultad de concentración e hipervigilancia… forman parte de la sintomatología propia del cuadro de estrés postraumático, el cuadro más frecuente y el peor identificado en las víctimas de violencia sistemática y prolongada en el tiempo.
La indefensión se aprende y es el enemigo a batir. Tenemos que romper la sensación de impotencia que produce la impunidad y exigir soluciones eficaces que permitan atajar la violencia en las aulas. La reciente reforma del Código Penal en España de 23 de Junio de 2010, que entró en vigor el 23 de Diciembre, no sólo tipifica como delito el acoso laboral, sino que abre paso a la responsabilidad penal de la persona jurídica e incrimina en el marco laboral cualquier conducta que humille al que la sufre o suponga grave ofensa a la dignidad. Pero vamos a centrarnos en el ámbito escolar y en conocer alg más sobre un fenómeno latente en nuestra sociedad.
¿Qué es el bullying?
El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar o por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas. El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar. Se denomina violencia escolar a cualquier acción u omisión intencional y dañina que acaece en las instalaciones escolares, en los alrededores de la escuela (pero relacionada con ella) o durante las actividades extraescolares.
La violencia escolar toma diversas formas. Puede haber violencia cruzada entre profesores y estudiantes, entre padres y profesores, entre padres y personal de admistracion y/o servicios, entre los propios alumnos, etc. A veces, sin embargo, la violencia escolar se reitera con un marcado carácter intimidatorio e implica un claro abuso de poder al ser perpetrada por un agresor más fuerte que la víctima (o así percibido por ésta). Cuando tales cosas suceden, se está en presencia de la forma característica o extrema de violencia escolar que se ha denominado acoso escolar, intimidación escolar, agresión escolar, matoneo o bullying (en inglés).
La intimidación escolar puede definirse de diferentes maneras, la más usada es la planteada por Dan Olweus (2004): "una persona es intimidada cuando es expuesta de manera repetida a lo largo del tiempo a acciones negativas por parte de otras personas y muestra dificultades para defenderse por sí mismo". En el Informe Cisneros, anteriormente citado, nos dan algunas de las formas de esa violencia escolar:

  • Llamarles motes.
  •  No hablarle.
  •  Reírse de él cuando se equivoca.
  • Insultarle.
  • Acusarle de cosas que no ha dicho o no ha hecho.
  • Contar mentiras sobre él.
  • Meterse con él por su forma de ser.
  • Burlarse de su apariencia física.
  • No dejarle jugar con el grupo.
  • Hacer gestos de burla o desprecio.
  • Chillarle o gritarle.
  • Criticarle por todo lo que hace.
  • Imitarle para burlarse.
  • Odiarle sin razón.
  • Cambiar el significado de lo que dice.
  • Pegarle collejas, puñetazos y patadas.
  • No dejarle hablar.
  • Esconderle cosas.
  • Ponerle en ridículo ante los demás.
  • Tenerle manía.
  •  Meterse con él para hacerle llorar.
  • Decir a otros que no estén con él o que no le hablen.
  • Meterse con él por su forma de hablar.
  • Meterse con él por ser diferente.
  • Robar sus cosas…. "…pero a veces, sin saber del todo por qué, el grupo de compañeros que apenas me prestaba atención reparaba en mi y se transformaba en jauría.

Al principio empezaban a hostigarme dos o tres con bromas insultantes, zancadillas y empujones. Yo intentaba resistir pero en seguida optaba por la retirada, el error fatal de todas las victimas. A los primeros verdugos se iban uniendo otros, riendo y chillando, como convocados por un misterioso tamtam o como tiburones atraídos por la sangre. Yo echaba a correr y la jauría me perseguían gritando: "¡Gorila, gorila!". Tomado de: Savater F. Mira por donde. Autobiografía razonada. Taurus 2003. pags. 107-111

Me contaron la leyenda que cuando Dios estaba creando el mundo, ya agotado por la laboriosa tarea, se apoyó en su mano para descansar.
Sin darse cuenta había dejado impresos sus dedos en una tierra del extremo occidental de una península; por efecto de aquella divina huella las aguas comenzaron a entrar, provocando un prodigioso encuentro entre la tierra y el mar que la había fecundado. Y se dice que entonces tomó cariño a aquel lugar que empezó a colmar de riquezas: le concedió fertilidad, abundancia de agua, un paisaje bellísimo y un mar repleto de todas las especies...
Y así nacieron las Rías...
Tengo un amigo que narra la segunda parte de la leyenda y dice así:
Al parecer, ya en los primeros tiempos de la Creación había asesores (como tertulianos de ahora), consejeros y otras clases de envidiosos que empezaron a protestar por el trato privilegiado que el Creador estaba dando a aquella tierra.
Un poco abrumado por las críticas hubo de ceder ante las presiones y, para tranquilizar a tanto opositor a su tarea creadora, les dijo:
Está bien, no se preocupen más, les dijo: ahí voy a poner a los gallegos
Y así lo hizo. Nunca sabremos si se excedió en los dones o en el castigo.

¡Habrá que preguntárselo!

Recientemente coloqué en Facebook un texto del"Espiritu de las Leyes", ahora lo transcribo de nuevo por aquí:
“En cada Estado hay tres clases de poderes: el legislativo, el ejecutivo de las cosas pertenecientes al derecho de gentes, y el ejecutivo de las que pertenecen al civil.
Por el primero, el príncipe o el magistrado hace las leyes para cierto tiempo o para siempre, y corrige o deroga las que están hechas. Por el segundo, hace la paz o la guerra, envía o recibe embajadores, establece la seguridad y previene las invasiones; y por el tercero, castiga los crímenes o decide las contiendas de los particulares. Este último se llamará poder judicial; y el otro, simplemente, poder ejecutivo del Estado (...).
Cuando los poderes legislativo y ejecutivo se hallan reunidos en una misma persona o corporación, entonces no hay libertad, porque es de temer que el monarca o el senado hagan leyes tiránicas para ejecutarlas del mismo modo.
Así sucede también cuando el poder judicial no está separado del poder legislativo y del ejecutivo. Estando unido al primero, el imperio sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario, por ser uno mismo el juez y el legislador y, estando unido al segundo, sería tiránico, por cuanto gozaría el juez de la fuerza misma que un agresor.
En el Estado en que un hombre solo, o una sola corporación de próceres, o de nobles, o del pueblo administrase los tres poderes, y tuviese la facultad de hacer las leyes, de ejecutar las resoluciones públicas y de juzgar los crímenes y contiendas de los particulares, todo se perdería enteramente.”

Montesquieu. El espíritu de las leyes. 1748.

Lo que tienes entre tus manos es parte del material que se utiliza en el curso de Pensamiento Sistémico.

Vilas, L. (2008): Preguntas Sistémicas. Zaragoza. En prensa

1.- No es posible no comunicarse (“Es imposible no comunicar”)
En la interacción, toda conducta es mensaje: no hay “no conducta”.
Existen diversas formas de comunicarse:

  •   Aceptación: Ambos comunicantes aceptan interactuar y, lo que es más importante, confirmar, aceptar la definición que el comunicante da de sí mismo. (“Vamos a hablar .”)
  •   Rechazo: Una de las partes no acepta comunicar y expresa de forma explícita su intención. Implica, por lo menos, un reconocimiento de la persona con la cual no desea interactuar más allá. (“Contigo yo no quiero hablar.” “No te voy a dirigir más la palabra”)
  •   Descalificación, desconfirmación: Alguna de las partes no acepta comunicarse, niega la realidad del interlocutor y no expresa de forma explícita su intención sino que lo hace de forma indirecta mediante:
    1. El cambio de tema: se emite un nuevo mensaje sin relación con el emitido por la otra parte. (Emisor: “Creo que la niña está preocupada”, Receptor: “¿EI piso quien se lo quedará?”)
    2. La tangencialidad: el mensaje entrante da pie a emitir otro mensaje que no es respuesta al primero. (Emisor: “Podríamos vender el piso y repartirnos el dinero”, Receptor: “El dinero es lo único que realmente te ha interesado en la vida.”)
    3. Malentendido: el mensaje es puntuado como no pertinente. (“No has entendido nada de lo que te he dicho”)
    4. Simbolización: la comunicación no sigue pautas verbales socialmente aceptadas sino que se establece por medio de símbolos verbales o no verbales (Comunicación patológica) (“¿A qué vienes aquí?, pregunta el psicoterapeuta, “Dios me ha enviado a traerte esto (el paciente pone una pistola encima de la mesa) y a decirte que te ha salvado, que nos ama…”).

2.- Toda comunicación tiene un contenido y un componente relacional que la define (“Niveles de contenido y relacionales en la comunicación")
Todo emisor de un mensaje pasa al receptor una doble información: la que hace referencia al tema acerca del cual se comunican (el «tema») y la que define qué tipo de mensaje debe entenderse que es.
De esta forma se define la relación con la persona con la cual comunicamos. (Hay diversas formas de decir “Cariño, ¿te has acordado?”: hay una forma dulce que expresa afecto y simplemente pregunta; hay otra forma, impaciente, en la cual la pregunta incluye un reproche, otra que es agresiva y no pregunta, agrede... “Cariño ¡te has acordado!”)
La confusión entre estos dos niveles de comunicación produce disfunciones y tensiones en todo grupo humane, también en la familia, muy especialmente cuando la disparidad entre el “mensaje contenido” y el «mensaje relación” no es reconocida. La “metacomunicación” consiste en hablar sobre la propia comunicación para descubrir sus incongruencias y mejorar la forma de procesarla.

3.- La relación depende de la puntuación de las secuencias comunicativas (“La puntuación de la secuencia de los hechos”
En una secuencia prolongada de intercambios las personas puntúan la secuencia de forma que se adjudican la iniciativa, el dominio o la dependencia del proceso. Puntuar es decidir qué y quien se define como causa y quien o qué como efecto (“Cada vez que se va con sus amigos me deja abandonada en casa”, madre refiriéndose a su hija de dieciocho años). Y en qué momento se inicia una secuencia comunicativa nueva o acaba la anterior.
En ocasiones la única forma de salir de una puntuación de secuencias errónea es servirse de la metacomunicación, hablar acerca de la propia comunicación.

4.- Hay dos modalidades de comunicación: la analógica y la digital (“Comunicación digital y analógica”.)
En la comunicación humana se distinguen dos formas de comunicación que pueden ser definidas como:

  • Comunicación «digital»: verbal, simbólica, con referencia a un segundo sistema de señales (solo la convención permite establecer relación entre una palabra y su significado). Se aplica básicamente para pasar información sobre contenidos.
  • Comunicación «analógica»: no verbal. gestual, más cercana al contexto de la comunicación y a la definición de la relación entre los comunicantes.

En la familia, especialmente, se debe llevar a cabo constantemente la traducción de un lenguaje al otro para hacerse cargo de la totalidad del mensaje. Los errores de traducción producen disfunciones .

5.- La comunicación puede ser simétrica o complementaria (“Interacción simétrica y complementaria”)
En la comunicación complementaria la conducta de uno de los participantes complementa a la del otro (“Cuando la madre cede ante la presión del hijo, el padre se enfada y se pone a ver la televisión, con lo que la madre reprocha al padre estar tirado todo el día en el sillón”).
En la comunicación simétrica los participantes tienen a igualar la conducta relacional (“Si yo grito, tu gritas más”)
Cuando se trabaja con familias es importante llegar a un equilibrio entre simetría y complementariedad para que haya una relación funcional. Es importante recordar que este equilibrio va a variar a lo largo del ciclo vital familiar e individual, y dependerá de las funciones que cada uno de los miembros del grupo familiar deba desempeñar en cada momento o etapa de dichos ciclos.
Este juego de equilibrios suele dar disfunciones y rigideces que conducen a dificultades comunicacionales, entre otras las siguientes:

  • Metacomplementariedad: Una de las partes permite u obliga a la otra estar en control de la relación (“No sé cómo te lo montas pero logras que sea yo siempre el que ceda”).
  • Pseudosimetría: Una parte permite u obliga a la otra a ser simétrica (“Te pongas, como te pongas, no me voy a enfadar”).
  • Escaladas simétrica , suele ocurrir que una fuerte competencia hace perder la estabilidad de la relación dando lugar a “escapadas” que llegar a ser violentas (verbal o físicamente).

Y la última tanda, la sexta entrega
Preguntas sobre las preguntas
También puede usted volverse reflexivo sobre todo el tema, volteando las preguntas hacia las preguntas mismas. Usando las preguntas formuladas en contra de uno mismo o quien estás confrontando.

  • ¿Cuál era el punto de formular esta pregunta?
  • ¿Por qué cree usted que formulé esa pregunta?
  • ¿Qué quiere decir eso?
  • ¿Cómo aplica ... en la vida diaria?

Quinta entrega

Preguntas para comprobar implicaciones y consecuencias
Los argumentos que se dan, a veces, pueden tener implicaciones lógicas que se pueden pronosticar o predecir.

  • ¿Hacen sentido? ¿Son deseables?
  • ¿Y entonces qué pasaría?
  • ¿Cuáles son las consecuencias de esa suposición o conjetura?
  • ¿Cómo puede ... usarse para ...?
  • ¿Cuáles son las implicaciones de ...?
  • ¿De qué manera ... afecta ...?
  • ¿En qué forma ... se conecta con lo que aprendimos antes?
  • ¿Por qué ... es importante?
  • ¿Qué está insinuando usted?
  • ¿Por qué es el mejor ...? ¿Por qué?
    ¿Qué generalizaciones puede usted hacer?

4- Preguntas sobre puntos de vista y perspectivas
La mayoría de los argumentos se dan desde una posición o punto de vista particular. Ataque entonces la posición para mostrar a los estudiantes que existen otros puntos de vista igualmente válidos.

  • ¿De qué otra manera se podría mirar o enfocar esto.... parece razonable?
  • ¿De qué otras maneras alternativas se puede mirar esto?
  • ¿Podría explicar por qué es esto necesario o beneficioso y a quién beneficia?
  • ¿Cuál es la diferencia entre... y ...?
  • ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de...?
  • ¿Cuál es la similitud entre ... y ...?
  • ¿Qué se podría decir sobre esto ...?
  • ¿Qué pasa si usted compara ... y ...?
  • ¿Qué contra argumentos se podrían usar para ...?

La tercera tanda para reflexionar
Preguntas que exploran razones y evidencia
Cuando los estudiantes dan a sus argumentos explicaciones razonadas, ayúdelos a profundizar en ese razonamiento en lugar de suponer que es algo que se da por sentado. Las personas con frecuencia utilizan apoyos que no han sido suficientemente pensados o soportes pobremente comprendidos para sus argumentos.

  • ¿Por qué está sucediendo esto?
  • ¿Cómo sabe usted esto?
  • ¿Puede mostrarme?
  • ¿Me puede dar un ejemplo de eso?
  • ¿Cuáles son las causas para que suceda....? ¿Por qué?
  • ¿Cuál es la naturaleza de esto?
  • ¿Son estas razones suficientemente buenas?
  • ¿Podría defenderse en un juicio?
  • ¿Cómo se podría refutar?
  • ¿Cómo podría yo estar seguro de lo que usted está diciendo?
  • ¿Por qué está pasando ...? ¿Por qué? (siga preguntando)
  • ¿Qué evidencia existe para apoyar lo que usted está diciendo?
  • ¿En qué autoridad o experto basa su argumento?

Preguntas para comprobar conjeturas o supuestos
Comprobar conjeturas en busca de la verdad, hace que los estudiantes piensen acerca  de presuposiciones y creencias no cuestionadas en las que están basando sus argumentos. Esto les sacude las bases en las que se están apoyando y con eso se pretende que hagan avances a terreno más sólido.

  • ¿Qué más podríamos asumir o suponer?
  • ¿Parece que usted está asumiendo que......?
  • ¿Cómo escogió esos supuestos?
  • ¿Por favor explique por qué o cómo?
  • ¿Cómo puede usted verificar o negar esa conjetura, ese supuesto?
  • ¿Qué pasaría si...?
  • ¿Usted está de acuerdo o en desacuerdo con....?

La segunda tanda de preguntas

A %d blogueros les gusta esto: