Nuestros males…

Se dice que los males de España vienen de lejos. Cómo decía hace unos días releyendo a María José Lacalzada, me encuentro con un cita que viene a cuento del debate sobre los derechos para la mujer trabajadora, Emile Morsier propone en su obra algunas cuestiones para el debate que a finales del siglo pasado se está delucidando.

En este contexto, la profesora Lacalzada comenta muy sagazmente:

Emile Morsier defendía la capacidad de autodeterminación de las personas, el papel del Estado era facilitar los medios para ampliar el nivel de consciencia, pero no suplirla.

El recuperar una moral individual no condicionada por el dogma estaba vinculado a la recesión que llevaba experimentando la Iglesia católica ante la Revolución liberal; pero tampoco el Estado debía ser guardián de las normas. Estas dos coordenadas vistas desde una perspectiva española significaban una doble revolución:

El sentido reformado de la religiosidad y el ejercicio de la ciudadanía. Ambos espacios tenían escasa viabilidad en el sistema. El primero por atentar contra los cimientos contrareformistas, el segundo por democratizador. Sin embargo, en otros países europeos, como Francia, reforzaban vías que ya tenían abierto el cauce: la religiosidad protestante y la política republicana. (pág. 189)

Aunque ella no lo plantea, es bien cierto que estas ideas no podían cuajar en la España de finales del siglo XIX y los hilos de este debate nos siguen agitando porque no se acaba de entender claramente el principio de subsidiariedad, que fue formalmente consagrado por el Tratado de Maastricht, que lo inscribió en el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.

Por cierto tal como se contempla en las fichas temáticas sobre la Unión Europea queda definido como:

El principio de subsidiariedad tiene como función general garantizar un cierto grado de independencia a una autoridad inferior respecto de una instancia superior, en particular un poder local respecto de un poder central. Se refiere, por consiguiente, al reparto de las competencias entre los diferentes niveles de poder, principio que constituye la base institucional de los Estados federales.

¿interesante, no? Pues a lo mejor debemos plantearnos que debemos empezar a dejar de pensar en «Papá Estado» y plantear nuestras propias responsabilidades para producir cambios significativos en nuestras sociedades particulares. ¿O estoy pidiendo mucho?

Lacalzada, M. J. (1994). La otra mitad del género humano: la panorámica vista por Concepción Arenal (1820-1893) (Vol. 8). Universidad de Málaga

Ecomapa

En un Webminario reciente se me solicitó la explicación de lo que es un seminario. Para ello hemos creado un pequeño vídeo tutorial sobre la utilización del mismo. Se encuentra en la lista de «Pensamiento Sistémico» y os dejamos el enlace a continuación.

Breve explicación

Es la representación esquemática del entorno ecológico del cliente, de la familia, de una institución, etc.

Emplea una grafía que puede ser propia de la persona que la realiza (en el vídeo explicativo es la que utilizo personalmente)

Permite

  • Identificar en forma rápida las interrelaciones del paciente identificado, familia institución, … con el ambiente y el contexto sociocultural en el que se desenvuelve, es decir, da información sobre la red  de recursos.
    • O al menos nos permite descubrir la red en la que puede estar inmerso
  • Identificar en forma rápida y sencilla los recursos extrafamiliares o individuales que pueden ser de utilidad en casos de situaciones conflictivas o de crisis.
  • Detectar también las carencias más importantes a nivel familiar, con el objeto de fortalecerlas.
  • Sospechar de otras dificultades y problemas
  • Ubicar aquellas personas o familias socialmente aisladas por migración reciente u otros motivos.

Ver el vídeo:

Buen Trabajo

Dar a entender

«Sometido a test de laboratorio» «Indicado por expertos», …

Son palabras que nos inspiran confianza, pero dichas en un contexto determinado puede que no indiquen absolutamente nada o por lo menos algo de lo que nosotros «creemos imaginar».

El lenguaje de la propaganda está lleno de estos pequeños trucos que juegan con nuestras aspiraciones hay quien «caritativamente» nos está vendiendo la moto porque son palabras que nos inspiran confianza. Y nosotros aceptamos lo que nos dicen sin examinar nada de lo que realmente nos están contado.

Es posible que haya algún experto detrás de lo que nos están vendiendo, pero a lo mejor no es un experto del campo del producto, por ejemplo puedo ser doctor en educación y si salgo expresándome de la «sociología del mus» y me ponen solo que soy doctor, no están mintiendo, soy doctor, pero de sociología del mus entiendo lo que puede entender el «lucero del alba».

Pasa también con las encuestas que nos dicen lo que quieren que digan sin darnos la ficha técnica.

Y en cuanto a productos de alimentación, belleza, etc. no solo estamos comprando el producto en sí, sino también la ilusion que no es nocivo, sino incluso necesario para nuestra «vida».

Por eso es importante hacernos preguntas a la hora de comprar cualquier mercancía… porque los expertos son, como dice un buen amigo, «tipejos que vienen de fuera».

Para los padres, cuando nuestros hijos nos piden salir a algún sitio y nos dicen que somos malos padres porque los padres de fulanito o menganito los dejan salir… Ya sabéis lo que significa «dar a entender».

Buen Trabajo

Me has puesto una bomba mental

Poco antes de este confinamiento estaba hablando con un cliente sobre su situación. Se encontraba en una fase de lo que yo denomino “noche negra”. Es ese momento en el que te dicen “yo ya no creo en nada”.

Os pongo en antecedentes. La persona que tenía frente a mi es un hombre de cuarenta y cinco años, profesional más bien exitoso y reconocido en la ciudad en la que vivimos los dos. Lo conocí hace tiempo cuando él y la que era entonces su mujer vinieron al mi despacho por realizar una mediación en su divorcio.

A partir de aquel momento, y a pesar de que la mediación no se concluyó con un acta de acuerdos, he tenido contactos con ellos dos, lógicamente por separado, a lo largo de mi trayectoria, sobre todo por algunos temas de acompañamiento personal.

Hacía más de tres años que con él no tenía contacto. En Enero volvimos a vernos y decidimos vernos por un tiempo limitado, en aquel momento habíamos pactado hasta junio, y un par de veces por mes.

Yo conocía por personas conocidas de nosotros dos, y por alguna charrada (tomándonos un café en un sitio que frecuentábamos), que se había reconstruido y que estaba en alguna Fundación de Caridad de la Iglesia Católica. En ella había conocido a una persona con la que quería rehacer su vida.

En el mes de Diciembre había tenido algunos desencuentros que le hicieron recordar su anterior ruptura, por lo que solicitó que le echara una mano, y así nos volvimos a encontrar en el mes de Enero.

Al cabo de cinco entrevistas, la última poco antes de este confinamiento, parecía que había podido volver a sentirse mejor y reconciliarse con la nueva pareja.

El otro día recibí un extenso email sobre las reflexiones que este confinamiento le estaba ayudando a hacer y cómo le está sirviendo para mejorar su actual relación de pareja, a pesar de que cada uno está en su casa. Quedamos para vernos en cuanto pasase todo esto.

Entre las manifestaciones hubo una que me llamó la atención. Me indicaba que le había puesto una bomba mental. La verdad que repasando las intervenciones no tenía muy claro a lo que se estaba refiriendo, si bien yo era consciente de los objetivos generales (atendiendo a su demanda) y las estrategias que había seguido.

Era la misma sensación que había, y que sigo teniendo, cuando alguien me dice: “cuando tu me dijiste”, “te acuerdas de aquello que hablamos”, … La verdad que muchas veces aquello que dije, no soy consciente de lo que dije, o me dicen lo que han escuchado de mis palabras y no me suenan a ser mías, o… Yo suelo achacar esto al lenguaje no verbal, a todo lo que conlleva el lenguaje no verbal.

En este caso y por ser muy reciente, le pregunté a este cliente que bomba mental le había puesto. Su respuesta fue breve y escueta.

  • Te acuerdas cuando te dije que “ya no creía en nada” que me respondiste .
  • “¿De verdad lo crees”?.

Te quedaste en silencio, me miraste y te sonreíste, y me dijiste que es “casi imposible vivir sin un sistema de creencias” y me nombraste un filosofo.

Hoy, esta reflexión, va por él y por todos los que piensan “es posible no creer en nada”. Si creen en esta creencia ya están creyendo en nada.

Ánimo y Fuerza.

#Venceremosnos

Autocuidados en tiempos de cuarentena

A lo largo de estos día me suelen llegar muchos correos con todo tipo de informaciones.

Algunos acaban archivados en la «P» de papelera otros, en cambio, los iré compartiendo no solo por su valor para estos tiempos, si no también por el valor que van a representar cuando todo esto pase.

Hoy presento un documento que me ha llegado del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Aragón:

Si alguien lo quiere puede descargar el archivo en formato PDF: Ejercicios3edad_Covid

 

Habitos y rutinas

En el blog personal que se inició hace años he ido compartiendo algunas técnicas de estudio, útiles en estos momentos de confinamiento.

También he puesto una entrada sobre hábitos y rutinas que podeis ver pinchando aquí

Los hábitos y las rutinas aportan un mecanismo muy importante de constancia y regularidad y, por eso son fundamentales tanto para la vida en  familia, como en los otros ámbitos de la vida en los que desempeñamos nuestros rolesSon los patrones de conducta, los comportamientos repetidos que cada individuo, cad familia establece y realiza en su vida diaria.

Las rutinas son importantes porque:

  • Proporcionan seguridad y control sobre el entorno. Cuando nacen, los niños no conocen el orden de las cosas. Los adultos debemos enseñarles a organizar su vida mediante horarios estables asociados a rutinas, es decir, a través de actividades que se hacen todos los días de la misma manera.  Posteriormente los vamos interiorizando y serán como mojones en nuestro caminar cotidiano.
  • Permiten tener una estructura para predecir acontecimientos. Se repiten rituales que nos ayudan cuando somos niños a ir asimilando un esquema interno que convierte nuestro mundo en un lugar predecible y, por lo tanto, seguro. Como adultos nos ayudan a mantener el control de nuestra propia existencia.

Como dice un colega muy importante para mí: «La gracia de tener una buena rutina que se adapte a nuestra forma de ser es optimizar la utilización de nuestro tiempo en cada momento».

Algunas rutinas que podemos poner en marcha:

  • Unos minutos para planificar el día:

Un tiempo para la lista de tareas diarias o que se han quedado del día anterior, utilizando un método para poder distinguir cuales ejercitaremos y en qué orden.

  • Revisión diaria o semanal de tus metas:

Con cinco minutos basta para revisar lo que lograste en la jornada, y actualizar tu lista de tareas pendientes. Si lo haces al final de la semana, es una excelente forma de desvincularte del trabajo y disfrutar de tu fin de semana con la mente tranquila. Si utilizo el método de La Caja de Eisenhower esos cinco minutos serán de lo más provechosos.

  • Rutina antes de ir a dormir:

Una de las cosas más importantes que podemos crear en nuestra rutina es ir a dormir y despertar todos los días a la misma hora. Esto hace que nuestra mente esté más despejada y nos sintamos con más energía. Una hora antes, despégate de los dispositivos electrónicos y empieza a prepararte para ir a la cama. Después de un tiempo, tu cuerpo se acostumbrará a los indicadores de que es hora de dormir.

Cuarto axioma de la comunicación humana

Ya estamos con el cuarto axioma de la comunicación humana: «La comunicación humana implica dos modalidades: la digital y la analógica.»

La comunicación no implica simplemente las palabras habladas (comunicación digital: lo que se dice); también es importante la comunicación no verbal (o comunicación analógica: cómo se dice).

La comunicación analógica hace referencia a todo lo que sea comunicación no-verbal (postura – proxemia–, gestos, expresión facial –kinesia–, la inflexión de la voz, el ritmo – paralingüística–). Califica a la comunicación digital.

Está última es mucho más antigua que la primera. Simplemente piense en un bebé y como a través de sus gestos puede comunicarnos sus necesidades básicas.

Un ejemplo:

Esta semana he atendido a una madre y a una hija de 14 años. Vienen derivados por la orientadora del centro educativo donde la menor está escolarizada. Según esta última la menor siempre ha sido tímida, pero en los últimos meses su comportamiento ha sido de total aislamiento en su clase y con sus dos amigas. Estas dicen que hasta no coge el móvil ni ve los whatsapp durante días..

En la consulta madre e hija se sientan distantes, apenas hay interacción entre ellas. La chica está con la cabeza baja y jugando todo el rato con las mangas del jarsey. Sus manos apenas asoman, en algún momento por ellas.

La madre me cuenta en un tono rapido, vehemente, la vida familiar y como la hija en casa se «le vuelve» y solo cuando ella le reprocha algún tema escolar. Intento indagar en la vida cotidiana de ambas y me cuentan que apenas se ven, ella, por circunstancias está trabajando muchas horas, y solo se encuentran en la hora de la cena y suele hacer un tercer grado de las actividades diarias de la menor, que es una niña con llave colgada al cuello. Cuando llega a casa se calienta la comida y se queda toda la tarde en casa, solo un par de veces baja a la vecina de abajo a repasar con ella. En ese momento eleva el tono de voz ¡es dinero tirado! dice. La menor me mira y se le saltan las lágrimas.

(Maitena)

Recibido por correo:

Despejar la mente

Suelo recibir cadenas de «pensamientos positivos», «autoayuda», etc. Depende del día las miro y otras veces las dejo pasar, la que me ha llegado hoy me parece justo compartirla porque puede ayudar a cambiar el foco que tenemos en nosotros mismos. Cómo dice la cadena podemos rediccionar nuestra mente:

  1. ¿Es peor fracasar o no intentarlo nunca?
  2. Si pudieras cambiar una cosa del mundo, ¿qué sería?
  3. ¿Realmente crees que tu trabajo es una vocación, o simplemente te estás conformando?
  4. Si pudieras ofrecer un consejo a un niño, sabiendo que lo va a seguir, ¿cuál sería?
  5. ¿Qué te impide hacer la única cosa que realmente quieres hacer?
  6. Si tuvieras que mudarte a otro país además del que vives actualmente, ¿adónde irías y por qué?
  7. ¿Has sido el tipo de amigo que querrías como amigo?
  8. ¿Por qué estás más agradecido?
  9. ¿Tiendes a basar tus opiniones en cómo te sientes o cómo piensas?
  10. ¿Prefieres hacer un trabajo que te guste o un trabajo que te proporcione un buen ingreso?
  11. ¿Cómo tratas de hacer que cada día cuente?
  12. ¿Cuál es la diferencia entre sentirse verdaderamente vivo y sólo vivir?
  13. ¿Cómo cambiaría tu vida si fueras rico además de poder adquirir un montón de posesiones?
  14. ¿Cuándo fue la última vez que te concentraste en tu respiración?
  15. Cuando tienes tiempo a solas, ¿qué haces? ¿
  16. ¿Qué acciones has tomado en una causa que es importante para ti?
  17. ¿A quién amas realmente en tu vida? ¿Cómo ha demostrado esto recientemente?
  18. Cuando cometes un error, ¿cómo te tratas?
  19. ¿Qué estás haciendo para entenderte mejor a ti mismo y tu lugar en el mundo?
  20. Cuando vives tu vida, ¿tú tomas realmente las decisiones o alguien más las toma por ti?

Tómate un tiempo y descansa

Segundo axioma de la comunicación

Retomamos en esta entrada los axiomas de la comunicación humana, y hoy nos toca el segundo axioma:

Toda comunicación tiene un aspecto de contenido y un aspecto relacional tales que el segundo clasifica al primero y es, por ende, una metacomunicación

En cualquier mensaje que producimos los seres humanos intervienen dos aspectos: el contenido que se transmite y la relación que existe entre los interlocutores, de modo que el segundo influye en el sentido del primero.

El contenido aporta el qué se dice y la relación, el cómo hay que interpretarlo.

Imaginemos que una persona se da un paseo por la Comarca de Calatayud (Zaragoza, Aragón, España) y escucha que una persona le dice a otra: «¡son cinco euros, amante!». El viajero que no tiene especialmente conocimientos del «habla» de esta parte, puede sorprenderse en el término «amante», que en este caso es un «latiguillo» que se emplea con cierta frecuencia en la tierra.

No es lo mismo esta situación que la que se produce en otras situaciones o con otras personas cuando se trata de hablar de «amante».

Pero tomemos la siguiente expresión: “¿Ya estás de vuelta?”.

Si existe una buena relación entre el emisor y el receptor se entenderá de una manera cordial para conocer, por ejemplo, la rapidez con la que el receptor ha vuelto, pero si la relación es hostíl, puede ser entendida como un fastidio, cuando no como un reproche.

En el trabajo de acompañamiento de procesos, preguntar siempre no está de más.

Buen trabajo

Hace doscientos años, en Ferrol…

El título podría parecer el inicio de un cuento, pero la realidad es la conmemoración del nacimiento, hace doscientos años de Concepción Arenal.

Fué el 31 de enero de 1820 cuando nace la primera hija de del matrimonio formado por María Concepción de Ponte y don Ángel del Arenal, miembros de ilustres familias gallegas y santanderinas, respectivamente.

Nueve años después morirá su padre, firme defensor del liberalismo y según alguno de los biógrafos del que aprenderá a luchar por lo que cree más justo y, por supuesto, a mantener sus convicciones con gran firmeza.

Intentar abarcar lo que fue la vida y obra de Concepción Arenal es una tarea ardua, sobre todo si no se quiere poner en boca de la ilustre jurista (sociológa (iniciadora de la sociología de género en España), educadora, …, humanista) algo que realmente ella no quería expresar. Es bien cierto que unos y otros, de ambos lados del pensamiento, pero sobre todo de las ideologías, le han levantado como bandera, para todo tipo de cosas y de causas.

Hoy doscientos años después mi pequeña contribución de hoy es hacerla hablar por medio de una de su obras: La mujer del porvenir. Recomiendo su lectura, ahora tres citas de la obra.

“Si por la falta de educación de la mujer, ella y el hombre son peores y más desgraciados, peor y más desgraciada será la sociedad. La prostitución aumentará a medida de la miseria y la ignorancia de las mujeres, y en la misma proporción aumentarán las enfermedades vergonzosas que degradan las razas y los delitos que llenan las prisiones, porque es muy raro que una mujer pura sea criminal, y que en las grandes maldades de un hombre no entre por algo alguna mujer mala.

La religión, esta poderosa palanca social que debía fortificar a la mujer, queda muchas veces debilitada por ella; al desfigurarla, la desacredita; carece de conocimientos para razonar sus creencias, contesta a los argumentos de los impíos cerrando los ojos y no puede ser, como debía, el lazo entre la ciencia y la fe. La educación es imposible con la ignorancia y la falta de prestigio de la mujer. El catedrático enseña al abogado, al médico o al ingeniero; pero al hombre le educan la madre, la mujer y la hija, porque la educación dura toda la vida. En la práctica de todas las profesiones, de todas las ciencias, entra por mucho, entra por la mayor parte, el elemento moral, la honradez, la elevación de miras, el noble orgullo, el sentimiento. ¿De qué sirve un operador sin conciencia que calcula las ventajas de la operación por los miles de reales que puede valerle? ¿El abogado que defiende todas las causas malas con tal que le paguen en buena moneda? ¿El militar que se rebela por un grado? ¿El notario que da fe de lo que no ha visto, siempre que vea provecho? ¿El farmacéutico que difama o engaña al médico y sacrifica el enfermo por embolsarse íntegro el precio de una droga cara? ¿El ingeniero que arriesga la vida de los viajeros o de los operarios por recibir la gratificación del contratista? ¿El empleado, el hombre político que toma dinero a cuenta de maldades, ni el juez que vende la justicia? ¿Para qué sirve la ciencia a todos estos hombres sino para hacer más repugnante, para hacer inconcebible su degradación?”

“La mujer puede ejercer toda profesión u oficio que no exija mucha fuerza física y para el que no perjudique la ternura de su corazón. Y aun fuerza física tiene la mujer mucha cuando la ejercita, como puede observarse en las comarcas en que se dedican a los más rudos trabajos de la agricultura y a llevar pesos enormes.”

“Si las observamos de cerca, no hay profesión en cuyo ejercicio no entre por la mayor parte, o por mucho, la moralidad del que la ejerce. ¿Y no podría desempeñarlas la mujer, más sensible, más compasiva, más religiosa, más casta, más moral, en fin?”

Recomiendo la lectura directa de la obra, que puede verse en la Biblioteca Virutal “Miguel de Cervantes”: La mujer del porvenir (visitado el 29/01/2020).

Pero sobre todo muy útil la lectura de “La otra mitad del género humano. La panorámica vista por Concepción Arenal (1820-1893)”, de la gran experta en la obra areliana, la profesora María José Lacalzada de Mateo, de la editorial Atenea, ISBN-10: 8474962625.

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