Yo controlo

Hace unos pocos mensajes hablaba del síndrome de la cabaña; comentaba alguna de las reacciones y comentarios recibidos entre ellos uno que da pie al título: «yo no quiero ir a tomar una copa».

Pues bien, la semana pasada me han hecho varias consultas, alguna de las que dieron pie al otro comentario, preguntando sobre alguna de las cuestiones que tienen que ver con lo que yo denomino «lios con el alcohol».

Una de las lecciones que aprendí en su momento como trabajador en primera línea de drogodependencias, fue la frase: «Yo controlo». Cuando alguien te la espeta a modo de misil para que no sigas preguntando «tu sentido aracnido» debe ponerte en guardía.

Y entonces comienzas a plantear cuestiones que pueden hacerte real la hipótesis que manejas. Tenemos delante un lío con alguna «adicción». Es importante recordar que desde un uso inadecuado hasta la adicción hay un recorrido que dependiendo de la persona, el momento vital o la sustancia de la adicción va a cambiar de tiempo e intensidad.

Síntomas de sufrir una adicción:

  • Perdida de interés en aficiones o actividades que antes creían importantes
  • Cambios repentinos de de amigos, personas significativas, etc.
  • Alteraciones bruscas del estado de ánimo
  • Cambios de peso
  • Irritabilididad
  • Ansiedad, …

Si necesitas ayuda contacta con nosotros. Somos un equipo con más de 25 años de experiencia.

  • En nuestro centro atendemos a población de todas las edades y demandas.
  • Contamos con profesionales especializados en diferentes ámbitos, ofrececemos una respuesta adaptada a las necesidades de la persona.
  • Además, contamos con convenios de colaboración y programas benéficos que facilitan el acceso a psicoterapia a cualquiera que lo necesite.

#Trabajandoconadicciones_rv_psicoterapia

Ecomapa

En un Webminario reciente se me solicitó la explicación de lo que es un seminario. Para ello hemos creado un pequeño vídeo tutorial sobre la utilización del mismo. Se encuentra en la lista de «Pensamiento Sistémico» y os dejamos el enlace a continuación.

Breve explicación

Es la representación esquemática del entorno ecológico del cliente, de la familia, de una institución, etc.

Emplea una grafía que puede ser propia de la persona que la realiza (en el vídeo explicativo es la que utilizo personalmente)

Permite

  • Identificar en forma rápida las interrelaciones del paciente identificado, familia institución, … con el ambiente y el contexto sociocultural en el que se desenvuelve, es decir, da información sobre la red  de recursos.
    • O al menos nos permite descubrir la red en la que puede estar inmerso
  • Identificar en forma rápida y sencilla los recursos extrafamiliares o individuales que pueden ser de utilidad en casos de situaciones conflictivas o de crisis.
  • Detectar también las carencias más importantes a nivel familiar, con el objeto de fortalecerlas.
  • Sospechar de otras dificultades y problemas
  • Ubicar aquellas personas o familias socialmente aisladas por migración reciente u otros motivos.

Ver el vídeo:

Buen Trabajo

Tercer axioma de la comunicación

Llegamos al ecuador de la explicación de los axiomas que hemos iniciado hace semanas. Hoy nos toca el tercero: la puntuación de la secuencia de hechos.

La naturaleza de una relación se establece en función de la puntuación o gradación que los participantes hagan de las secuencias comunicacionales.

Consiste en la interpretación de los mensajes intercambiados y cómo influyen en la relación comunicativa que se establece. En muchas ocasiones se considera que una respuesta es consecuencia o efecto de una información anterior cuando el proceso comunicativo forma parte de un sistema de retroalimentación.

Un ejemplo clásico se puede ver en una relación de pareja en la que una de las personas (A) regaña a la otra (B) y como consecuencia, (B) se retrae. Debido a esta actitud, (A) vuelve a regañar a (B). Esta situación es recíproca y reiterativa y puede servir como ejemplo explicativo del tercer axioma.

Esta semana he tenido un ejemplo de este axioma:

Asun (1) es una madre separada con dos hijas adolescentes de 17 y 15 años. María, es la mayor y tiene “un lío con la bebida” desde hace unos tres años. Cada dos o tres fines de semana cuando sale con sus amigos se emborracha. La madre se ha enterado hace poco porque en un espacio de tiempo corto, la han llamado tres veces de uno de los hospitales de Zaragoza, a dónde la acaba llevando “su amigo con derecho a roce”, tal como ella lo ha definido.

En la consulta tratamos de hacer una aproximación a la situación de María. Nos encontrábamos la familia nuclear y yo. Ante una pregunta mía María dice que bebe porque su madre no la quiere, que quiere más a su hermana pequeña, y que siempre la está controlando. La respuesta de Asún sin dejarla terminar, y subiendo la voz por encima de ella: ¡Te controlo porque vienes siempre borracha!

¡Grito de María!: ¡Lo ves si es que tengo que beber para no pensar!.

¿Os imagináis lo que aconteció a continuación, no?

Recordad: al puntuar la secuencia de hechos, podremos establecer el modo en que, los miembros de un sistema, organizan los hechos de la conducta de comunicación . Y no sólo eso, si no al comprender esta estructura, podremos interpretar el modo en que los mensajes emocionales de cada interlocutor se han auto-regulado para adaptarse mutuamente conformando su propia relación.

(1) Los nombres han sido inventados

Buen trabajo

«La droga no da votos»

Recientemente recibí lanoticia del cierre del Centro del Bierzo de Proyecto Hombre León por parte de unos antiguos compañeros, y hoy me llega la alerta que en Lugo el Centro de Proxecto Home (Proyecto Hombre) cierra sus puertas tras 21 años de actividad.

Si bien es cierto que en cada uno de los casos parece haber razones diferentes lo cierto es que ambas noticias, para mi, que probablemente fui el primer terapeuta gallego de Proyecto Hombre, no dejan de entristecerme.

La labor emprendida allá por el 1985 desde diversos lugares de la geografía para enfrentarnos con un problema que acabó siendo una epidemia («la epidemia de la heroína») fue probablemente «titánica». Es bien cierto que no solo las personas que voluntariamente, y después profesionalmente, nos incorporamos al trabajo con las familias y con las personas sujetas a adicciones, desde la metodología de Proyecto Hombre fuimos las únicas. También es cierto que muchas veces, y en muchos lugares, se quedó aletargado/alienado en esa metodología.

Algunos centros, e instituciones que fundaron los Centros de Solidaridad, fueron navegando por otras aguas para adecuarse a los contínuos cambios que fueron generándose en las personas, y familias, que tuvieron que convivir con nuevas formas de adicciones. Otras se quedaron atrás, tal vez por miedo o tal vez por falta de escucha activa a sus profesionales y a las nuevas generaciones, o tal vez… Pero lo cierto es que la «solidarietá e condivisione» quedaron relegadas, o al menos excluidas, de las personas que soportaban el peso del trabajo del día a día.

A esto hay que añadir lo que allá por mediados de los años 90 un político zaragozano me dijo después de una charla que impartí en el colegio donde sus hijos asistían: «Mira Luis, la droga no da votos … los espanta». Tuve tiempo después otros contactos con politicos de diversas ideologías, y en el fondo latía lo mismo. Cuando yo intentaba defender que detrás de cada una de las personas que estaban en un Programa Terapeutico (fueran o no de Proyecto Hombre), estaban los sufrimientos y anhelos de más personas (familias de origen o familias extensas), la respuesta era la misma …

Hoy casi diez años después de dejar el Centro de Solidaridad de Zaragoza sigo reivindicando la labor de todos y cada uno de los que han sido mis compañeros, el esfuerzo, la dedicación, de todas y cada una de las personas (afectados o familias) que han pasado por los diversos Centros que existen en España y en diversos países del mundo.

Pero sobre todo quiero reivindicar que los profesionales puedan seguir encontrando mejores caminos, más profesionalizados, sin perder el lado humano, con una metodología activa que permita el desarrollo integral de las personas que se acercan a cada uno de los Centros de Solidaridad.

Para todos ellos: «aquí juntos» … mi abrazo

 

Luis Vilas Buendia, terapeuta del Centro de Solidaridad de Zaragoza, 1986/2008