Despejar la mente

Suelo recibir cadenas de «pensamientos positivos», «autoayuda», etc. Depende del día las miro y otras veces las dejo pasar, la que me ha llegado hoy me parece justo compartirla porque puede ayudar a cambiar el foco que tenemos en nosotros mismos. Cómo dice la cadena podemos rediccionar nuestra mente:

  1. ¿Es peor fracasar o no intentarlo nunca?
  2. Si pudieras cambiar una cosa del mundo, ¿qué sería?
  3. ¿Realmente crees que tu trabajo es una vocación, o simplemente te estás conformando?
  4. Si pudieras ofrecer un consejo a un niño, sabiendo que lo va a seguir, ¿cuál sería?
  5. ¿Qué te impide hacer la única cosa que realmente quieres hacer?
  6. Si tuvieras que mudarte a otro país además del que vives actualmente, ¿adónde irías y por qué?
  7. ¿Has sido el tipo de amigo que querrías como amigo?
  8. ¿Por qué estás más agradecido?
  9. ¿Tiendes a basar tus opiniones en cómo te sientes o cómo piensas?
  10. ¿Prefieres hacer un trabajo que te guste o un trabajo que te proporcione un buen ingreso?
  11. ¿Cómo tratas de hacer que cada día cuente?
  12. ¿Cuál es la diferencia entre sentirse verdaderamente vivo y sólo vivir?
  13. ¿Cómo cambiaría tu vida si fueras rico además de poder adquirir un montón de posesiones?
  14. ¿Cuándo fue la última vez que te concentraste en tu respiración?
  15. Cuando tienes tiempo a solas, ¿qué haces? ¿
  16. ¿Qué acciones has tomado en una causa que es importante para ti?
  17. ¿A quién amas realmente en tu vida? ¿Cómo ha demostrado esto recientemente?
  18. Cuando cometes un error, ¿cómo te tratas?
  19. ¿Qué estás haciendo para entenderte mejor a ti mismo y tu lugar en el mundo?
  20. Cuando vives tu vida, ¿tú tomas realmente las decisiones o alguien más las toma por ti?

Tómate un tiempo y descansa

Actitudes que pueden cambiar tu vida

No suelo mantener las cadenas que me llegan, pero esta me parece que puede ayudar a reflexionar sobre la propia vida y enfocarla de manera diferente. El último consejo es de «cosecha propia»

Escucha tus sentimientos

Deja de luchar contra tus emociones. Incluso las emociones negativas no son nuestras enemigas, son nuestras aliadas. Nos indic que hay algo que tenemos que cambiar en nuestra vida.

Dale un significado a tu vida

No intentes seguir los sueños de los demás. Construye tu propio camino. Sigue tus sueños y se fiel a tus metas. Solo con intentarlo conseguirás estar enormemente satisfecho.

Sé agradecido/a

Deja de lamentarte por las cosas que no has conseguido y empieza a agradecer y ser feliz con lo que tienes. El poder de la gratitud nos permite vivir el momento, aquí y ahora.

No critiques

Criticar desgasta y te puede traer problemas. Cada persona es única. Las personas y su manera de pensar no son ni buenas ni malas, solo diferentes. Ganarás en tolerancia.

Disfruta del presente

No dejes que el pasado te torture y tampoco que el futuro te preocupe demasiado. La clave de la felicidad está en vivir plenamente el presente. El aquí y ahora es lo único que de verdad nos pertenece.

Tómate un respiro y ten una conversación tranquila

La vida ajetreada que llevamos no nos permite una charla de cualquier tema con cierta tranquilidad, por eso un buen descanso y una sonrisa al empezar la conversación puede ser un buen punto para comenzar.

No digas todo lo que sabes …

Muchas veces nos introducimos en una confrontación de la que no podemos salir. Se crea un bucle en el que se produce una escalada en el conflicto, al mismo tiempo que parece que los discursos de cada uno van en paralelo.

Esto ha ocurrido hoy en una sesión, mientras yo intentaba hacer una lectura de la situación para intentar desbloquearla, la adolescente seguía en su visión de la situación, así que se me ocurrió leerle este proverbio árabe:

No digas todo lo que sabes,
no hagas todo lo que puedes,
no creas todo lo que oyes,
no gastes todo lo que tienes,
porque…
el que dice todo lo que sabe,
el que hace todo lo que puede,
el que cree todo lo que oye,
el que gasta todo lo que tiene,
muchas veces….
dice lo que no conviene,
hace lo que no debe,
juzga lo que no ve
y gasta lo que no puede

Respuesta: «Es lo que te decía yo«, ojiplático me he quedado.

Pero hemos podido reconducir el tema…

Los hijos

En torno al debate producido por el mal llamado «Pin parental», dejo una cita de «El profeta», utilizada mil veces en las escuelas de padres.

Y una mujer que abrazaba a un bebé contra el pecho dijo, «Háblenos de los Hijos».

Y él dijo:

Sus hijos no son suyos.

Son los hijos del anhelo de la Vida de sí misma.

Vienen por ustedes pero no de ustedes,

Y aunque están con ustedes, ustedes no los poseen.

Pueden darles su amor pero no sus pensamientos.

Porque ellos tienen sus propios pensamientos.

Ustedes pueden alojar sus cuerpos pero no sus almas.

Porque sus almas viven en la casa del día que viene, la cual ustedes no pueden visitar, ni siquiera en los sueños.

Ustedes pueden esforzarse por ser como ellos, pero no se esfuercen para que ellos sean como ustedes.

Porque la vida no va atrás ni se demora con el ayer.

Ustedes son los arcos de los cuales sus hijos como flechas vivas son enviados.

El arquero ve el blanco en el paso del infinito, y Él los dobla a ustedes con su fuerza para que sus flechas vayan rápidamente y lejos.

Que su torción en la mano del arquero sea por alegría;

Porque mientras Él ama a la flecha que vuela, también ama el arco que es estable.

Tomado de: «El profeta». Kahlil Gibran

https://es.wikisource.org/wiki/El_Profeta:Los_Hijos, visitado el 19/01/2020

#PorunPactoporlaEducación #VivalaPepa

Lengua de trapo

Una de las acepciones de la frase del titulo es hablar «con medias verdades», es decir decir verdad, pero no la verdad; o decir una verdad pero callándote aquella parte de la misma que no te conviene.

La oligarquía de nuestros partidos políticos, utilizando la ley de hierro, es maestra en este juego. Por no ser injusto voy a poner el 99,99% de los oligarcas. Lo siento, compañero, pero también en aquellos que militamos tu y yo. Ya sé que me vas a hablar de la política como el arte de lo posible, pero en el fondo no es tomar las cuestiones «por los cuernos», como bien dices, y utilizar aquellas cortinas de humo que convienen para no tomar las decisiones importantes.

Viene esto a cuento por el intercambio de ideas en una confrontación con alguien que no es de mi posición política, pero que como persona le guardo un gran cariño. La conversación giraba entorno «al pertenecer de los hijos», y en ella mantenía yo la posición de una cortina de humo para tapar otras cuestiones en el campo de la educación, y otros temas de actualidad (19.000 afectados por iDental, las 16 personas menores prostituidas en Baleares (esto lo voy a dejar para otra entrada), …).

Por todo ello coloco la reflexión de Ayn Rand, 1950.

Me propongo releer, cuando termine el libro de María José Lacalzada: La otra mitad del género humano, el de Robert Michels: Los partidos políticos que leí cuando estaba en la facultad.

Os deseo un buen día y un buen trabajo

#PorunPactoporlaEducación #VivalaPepa

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Sobre la superioridad moral

Iba en el autobus camino de regreso a casa cuando escuché un debate sobre quién era mejor, si la mujer o el hombre. No pude más que recordar a Concepción Arenal en La mujer del Porvenir.

Si me preguntas si tercié, si qué lo hice, y les cité el libro y el de Maria José Lacalzada: La otrs mitad del genero humano.

La perona que me acompaba me espetó un «siempre haciendo amigos». Frases para un debate:

¿Qué es la superioridad moral? Comparando dos seres libres y responsables, es moralmente superior al otro aquel que tenga más bondad y más virtud, aquel que sienta menos impulsos malos o los enfrene con mayor energía, aquel que haga más bien y menos mal a sus semejantes, y para decirlo brevemente: aquel que sea mejor. ¿El hombre es mejor que la mujer? Investiguémoslo.

La bondad es sensibilidad, compasión y paciencia. ¿El hombre es tan sensible, tan compasivo y tan paciente como la mujer? Suponemos que no habrá ninguno bastante obcecado para responder afirmativamente; mas por si lo hubiere, que al cabo existen en el mundo seres inverosímiles, nos haremos cargo de algunos hechos de tanto bulto, que quien no los vea podrá palparlos.

La paciencia de la mujer, facultad que tiene bien ejercitada, se echa de ver en todas las situaciones de la vida. Niña, empieza a auxiliar a su madre, a cuidar a sus hermanos pequeñuelos, a ocuparse en faenas minuciosas y en labores de un trabajo prolijo, que acepta sin murmurar, y a que sería difícil, si no imposible, sujetar a ningún niño. Madre, tiene con sus hijos una paciencia verdaderamente infinita, de que ni remotamente es capaz el hombre. Sin que creamos que todos los maridos son unos tiranos, sabiendo, por el contrario, que hay muchos, muchísimos muy buenos, y que casi todos son mejores de lo que debería esperarse dadas las leyes, las opiniones y el estado de inferioridad intelectual de la mujer, no obstante, no nos parece dudoso que, generalmente hablando, la paz de los matrimonios exige mayor paciencia de la esposa, que, con pocas excepciones, es la más paciente.

Teniendo menos fuerza, es providencial que la mujer tenga más paciencia; si no, sucumbiría en una lucha fácil de provocar e imposible de sostener.

Que la sensibilidad de la mujer es mayor se ve harto claro, aun sin observarla; todo la conmueve, todo la impresiona más que al hombre. Se asusta, se exalta, se entusiasma, adivina antes que él. Su ¡ay! es el primero que se escucha, su lágrima la primera que brilla; los dolores le duelen más, y cuando el hombre se estremece, ella tiene una convulsión. El fisiólogo dice que es más irritable, el vulgo que es más débil; pero todos convienen, porque es evidente para todos, en que es más sensible.

¿Quién cuida del niño abandonado, del enfermo desvalido y del anciano decrépito? ¿Quién halla disculpa para todos los extravíos del triste? ¿Quién tiene lágrimas para todos los afligidos? ¿Quién no puede ver llanto sin llorar? ¿Quién padece con los que sufren y es compasiva como la mujer? No suele el hombre afligirse al par de ella de los ajenos dolores, ni afanarse tanto por buscarles alivio.

Siendo más paciente, más sensible y más compasiva, ¿no podremos concluir que es mejor?

Y si cuando se trata de consolar a los tristes la mujer se presenta la primera, ¿lo es también para hacer desgraciados, para causar mal? ¿Infringe los preceptos de Dios y las leyes humanas, ataca la honra, la vida y la propiedad con tanta frecuencia como el hombre? Aquí responden los números.

La mujer del porvenir. Concepción Arenal

Feliz Navidad 2019

Sé que en estos días nos inundan de emociones, frases y palabras que intentan trasmitirnos un cambio, una esperanza… Me uno a esas cadenas, aunque bien sé que las dificultades acuden todos los días, aún así:

Deseo como un regalo para ti que cada día de tu vida desborde felicidad, que cada semana esté repleta de amor, que cada mes disfrutes de muchos éxitos y que cada año tu vida sea aún mejor.

Tomado de una cadena que me llegó el año pasado.

Y recuerda como cantó el poeta, Celso Emilio Ferreiro:

Común témo-la patria,
común a loita ambos,
a miña mau che dou,
coma un irmáu che falo.
Se sintes en probeza,
se sofres inxusticia,
se cheo de rabexa
encirras á cobiza
do teu peito o can,
pra tí chea de forza
vai miña mau, irmán.

«Para ti llena de fuerza va mi mano, hermano»

Una fábula de Ramón Lull

La fábula se titula:

Los donceles, la pulga y el piojo.

Había una vez un rey que cuidaba y trataba con cariño a dos donceles que quedaron a su servicio. Pero uno de ellos era terriblemente celoso.

Un día, uno de los donceles le dijo:

– Majestad, ¿me da permiso para matar una pulga que acabo de ver en la capa?

– Por supuesto – dijo el rey.

El doncel mató al piojo y el rey le recompensó con cien monedas de oro.

El otro doncel, muerto de celos, se adelantó entonces y le dijo:

– Majestad, ¿me permite matar un piojo que acabo de ver en su ropaje?

Pero el rey, al darse cuenta de lo que ocurría, le dijo:

– ¡No mientas! En mi ropaje no hay piojos.

Enfadado, mandó castigar al doncel celoso.

Pon tu la moraleja… celos, sinceridad, etc.

Odia el delito y compadece al delincuente

Muchas veces he escuchado la frase “odia al delito y compadece al delincuente”, poniendo el acento en esta última parte de la misma, en consonancia con las teorías del conflicto que reconocen no ya la influencia de factores sociales, junto con individuales, del delito, como se hacía en lo que denominaríamos “sociología criminal”, al estilo de Enrico Ferri, sino que ponen el acento en afirmar que el crimen, el delito, ya no es una patología individual, sino un “resultado social”: pues sería la sociedad la que, a través de diversas fuentes, produciría criminalidad, y esta producción constituiría un rasgo patológico que se presenta bajo diversas maneras de (des)organización o de estructuración social”.

La sociedad sería “la culpable”, puesto que las causas del crimen deben ahora buscarse en ciertas condiciones de la dinámica o de la estructura social. Con lo que habría que poner el acento en “compadecer al delincuente”.

¿Esto es lo que quería decir Concepción Arenal? Para mí creo que no, sobre todo si leemos el párrafo completo en el que está inserta la máxima anteriormente mencionada. Lo primero que es importante señalar es que la citada frase se encuentra en el Pauperismo (1897), que podríamos denominarlo como “un ensayo de economía social” (exactamente en el capitulo XV que lleva por título: “El delito y el crimen”) y no en sus grandes ensayos sobre el delito y el delincuente.

La cita completa es reveladora de lo que la reformista social intenta explicar:

“Sólo teniendo patrocinadores en todas las clases, el que sale de presidio hallará patrocinio en la opinión, único eficaz y que puede verdaderamente coadyuvar a su buen propósito y dejar sin excusa su reincidencia. Hay que recordar y poner en práctica aquella máxima de odia el delito y compadece al delincuente, a la cual puede añadirse: si está arrepentido, ámale y protégele: el odio al delito conviene afirmarle; conviene comprender que en el sentimiento de repulsión que inspira el presidario hay una parte legítima, la aversión a la culpa, y otra que es necesario modificar, la hostilidad hacia el culpado, que le persigue sin descanso ni piedad, haciéndole imposible la vida social como los demás hombres. Algunos tomen que la tolerancia con el delincuente se extienda al delito, pero la historia desvanece este temor. Los pueblos que más han odiado a los delincuentes son los que odiaban menos los delitos, puesto que en ellos se cometían con mayor frecuencia y crueldad, y cualquiera, sin más que observar alrededor de sí, notará que las personas mejores, es decir, las que tienen más odio a la culpa, son las que se compadecen del culpable y procuran corregirle y ampararle. Y no puede ser de otro modo. ¿El ideal de la perfección, a que nadie puede llegar, pero a que los mejores procuran aproximarse, al par que la suma pureza, no es la misericordia infinita? Comprendamos y hagamos comprender al obrero cuán hermosa es la acción de patrocinar al penado para que no reincida; su odio al delito crecerá a medida que vea sus consecuencias, procure que no se repita y que, lejos de rebajarse, se eleva y ennoblece acercándose al caído para levantarle.”

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-pauperismo–0/html/fefa159a-82b1-11df-acc7-002185ce6064_9.html#I_11_ )

Concepción Arenal está poniendo el acento en lo que hoy denominaríamos como reinserción social, y, tal vez, en la imagen social de la persona que comete el delito.,

Es decir que pone a la sociedad, especialmente a la gente trabajadora, constructores esenciales de ella, en procurar que aquellas personas que hayan cometido un delito, pero que intenten reconstruir su vida y entorno, en “ampararlas y protegerlas”.

A mi juicio,estamos hablando de solidaridad si bien esto exigiría un mejor estudio de la cuestión, que califica y transciende al de fraternidad.

En esto estaría de acuerdo con otros autores del campo de la sociología que piensan que la delincuencia no es simplemente un conglomerado de actos individuales, sino que, en gran parte, se aprende en la asociación con otros; igual que otros valores, las normas y pautas de conducta son adquiridas.

Si construimos, o al menos lo intentamos, una sociedad en la que pongamos el acento sobre la persona que asume su responsabilidad y que pretende mejorarse y mejorar, construiremos lazos de esperanza y de cambio, o como dice nuestra Concepción Arenal:

“Comprendamos y hagamos comprender al obrero cuán hermosa es la acción de patrocinar al penado para que no reincida; su odio al delito crecerá a medida que vea sus consecuencias, procure que no se repita y que, lejos de rebajarse, se eleva y ennoblece acercándose al caído para levantarle”.

Ver la anterior cita

Debate educativo

Por alguna razón esta mañana se ha convertido en un poco de guerra en el intercambio de mensajes entre viejos compañeros de fatigas «educacionales»

En medio del fragor acabamos hablando de «la nueva educación», y a veces necesito darme un respiro para poder responder. Así que hoy voy a tirar de un clásico para mí:

«La frase «educar no es transmitir datos, informaciones, ni siquiera conocimientos» es muy reveladora, […] También en los inicios de la Edad Media se despreciaba el saber por sí mismo, pues solo valía en cuanto estuvira al servicio de la teología. […] Si no se transmiten conocimientos, es evidente que los estudiantes carecerán de conocimientos. Carecerán de cultura científica, filosófica y literaria. Y en quienes carecen de cultura científica, filosófica y literaria prenden con más facilidad las sectas, las religiones delirantes y los fanatismos»

Moreno, R. (2016) La conjura de los ignorantes. De cómo los pedagogos han destruido la enseñanza. Editorial Pasos Perdidos S.L. Madrid

 

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