Yo controlo

Hace unos pocos mensajes hablaba del síndrome de la cabaña; comentaba alguna de las reacciones y comentarios recibidos entre ellos uno que da pie al título: «yo no quiero ir a tomar una copa».

Pues bien, la semana pasada me han hecho varias consultas, alguna de las que dieron pie al otro comentario, preguntando sobre alguna de las cuestiones que tienen que ver con lo que yo denomino «lios con el alcohol».

Una de las lecciones que aprendí en su momento como trabajador en primera línea de drogodependencias, fue la frase: «Yo controlo». Cuando alguien te la espeta a modo de misil para que no sigas preguntando «tu sentido aracnido» debe ponerte en guardía.

Y entonces comienzas a plantear cuestiones que pueden hacerte real la hipótesis que manejas. Tenemos delante un lío con alguna «adicción». Es importante recordar que desde un uso inadecuado hasta la adicción hay un recorrido que dependiendo de la persona, el momento vital o la sustancia de la adicción va a cambiar de tiempo e intensidad.

Síntomas de sufrir una adicción:

  • Perdida de interés en aficiones o actividades que antes creían importantes
  • Cambios repentinos de de amigos, personas significativas, etc.
  • Alteraciones bruscas del estado de ánimo
  • Cambios de peso
  • Irritabilididad
  • Ansiedad, …

Si necesitas ayuda contacta con nosotros. Somos un equipo con más de 25 años de experiencia.

  • En nuestro centro atendemos a población de todas las edades y demandas.
  • Contamos con profesionales especializados en diferentes ámbitos, ofrececemos una respuesta adaptada a las necesidades de la persona.
  • Además, contamos con convenios de colaboración y programas benéficos que facilitan el acceso a psicoterapia a cualquiera que lo necesite.

#Trabajandoconadicciones_rv_psicoterapia

Nuestros males…

Se dice que los males de España vienen de lejos. Cómo decía hace unos días releyendo a María José Lacalzada, me encuentro con un cita que viene a cuento del debate sobre los derechos para la mujer trabajadora, Emile Morsier propone en su obra algunas cuestiones para el debate que a finales del siglo pasado se está delucidando.

En este contexto, la profesora Lacalzada comenta muy sagazmente:

Emile Morsier defendía la capacidad de autodeterminación de las personas, el papel del Estado era facilitar los medios para ampliar el nivel de consciencia, pero no suplirla.

El recuperar una moral individual no condicionada por el dogma estaba vinculado a la recesión que llevaba experimentando la Iglesia católica ante la Revolución liberal; pero tampoco el Estado debía ser guardián de las normas. Estas dos coordenadas vistas desde una perspectiva española significaban una doble revolución:

El sentido reformado de la religiosidad y el ejercicio de la ciudadanía. Ambos espacios tenían escasa viabilidad en el sistema. El primero por atentar contra los cimientos contrareformistas, el segundo por democratizador. Sin embargo, en otros países europeos, como Francia, reforzaban vías que ya tenían abierto el cauce: la religiosidad protestante y la política republicana. (pág. 189)

Aunque ella no lo plantea, es bien cierto que estas ideas no podían cuajar en la España de finales del siglo XIX y los hilos de este debate nos siguen agitando porque no se acaba de entender claramente el principio de subsidiariedad, que fue formalmente consagrado por el Tratado de Maastricht, que lo inscribió en el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.

Por cierto tal como se contempla en las fichas temáticas sobre la Unión Europea queda definido como:

El principio de subsidiariedad tiene como función general garantizar un cierto grado de independencia a una autoridad inferior respecto de una instancia superior, en particular un poder local respecto de un poder central. Se refiere, por consiguiente, al reparto de las competencias entre los diferentes niveles de poder, principio que constituye la base institucional de los Estados federales.

¿interesante, no? Pues a lo mejor debemos plantearnos que debemos empezar a dejar de pensar en «Papá Estado» y plantear nuestras propias responsabilidades para producir cambios significativos en nuestras sociedades particulares. ¿O estoy pidiendo mucho?

Lacalzada, M. J. (1994). La otra mitad del género humano: la panorámica vista por Concepción Arenal (1820-1893) (Vol. 8). Universidad de Málaga

Ecomapa

En un Webminario reciente se me solicitó la explicación de lo que es un seminario. Para ello hemos creado un pequeño vídeo tutorial sobre la utilización del mismo. Se encuentra en la lista de «Pensamiento Sistémico» y os dejamos el enlace a continuación.

Breve explicación

Es la representación esquemática del entorno ecológico del cliente, de la familia, de una institución, etc.

Emplea una grafía que puede ser propia de la persona que la realiza (en el vídeo explicativo es la que utilizo personalmente)

Permite

  • Identificar en forma rápida las interrelaciones del paciente identificado, familia institución, … con el ambiente y el contexto sociocultural en el que se desenvuelve, es decir, da información sobre la red  de recursos.
    • O al menos nos permite descubrir la red en la que puede estar inmerso
  • Identificar en forma rápida y sencilla los recursos extrafamiliares o individuales que pueden ser de utilidad en casos de situaciones conflictivas o de crisis.
  • Detectar también las carencias más importantes a nivel familiar, con el objeto de fortalecerlas.
  • Sospechar de otras dificultades y problemas
  • Ubicar aquellas personas o familias socialmente aisladas por migración reciente u otros motivos.

Ver el vídeo:

Buen Trabajo

Sindrome de la cabaña. “Ya no quiero ir a tomar ni una copa”

Sindrome de la cabaña – “Ya no quiero ir a tomar ni una copa”

En EE. UU. han descrito los comportamientos que tienen las personas que pasan largas temporadas confinadas en sus casas, cabañas, debido a tener que hibernar por el clima que les rodea.

Aunque muchos psicólogos y psicoterapeutas se resisten a hablar de ello como síndrome. Lo cierto es que podemos decir que evitación de salir exterior después de un largo aislamiento, como el que se ha vivido tras el coronavirus es algo real como la vida misma.

La frase que acompaña el título es de Maria de 33 años, empresaria de éxito, y que se bebía la noches de los fines de semana (en sus palabras).

Desde los 19 años, Luis, no he parado de salir ni un viernes ni un sábado. Y ahora, con esta m****, después de tener cerrar el taller y poner a mis cinco empleadas en un ERTE.

He pasado esto sola, aquí en Huesca, sin hacer absolutamente nada sin nadie y aquí todavía estoy teletrabajando. No salí casi. Tengo lo mismo y finalmente me siento bien sola … ¡Ya no quiero ir a tomar nada, ya no quiero ir a tomar ni una copa!

Nuestros domicilios se han convertido en nuestras “rocas de Is”, en nuestros refugios. Pero ahora al volver a retomar la normalidad comienzan a aflorar situaciones que necesitan un acompañamiento, una nueva manera de acompañar, también. Con nuevas distancias: personal y de interacción social. Los que trabajan en la proxémica tendrán que repensar sus aportaciones y ayudarnos a entender y rehacer nuestros presupuestos.

Tenderemos que desempolvar algunas cuestiones que teníamos olvidadas y reinventar otras en nuestro trabajo de acompañamiento.

PS: el nombre y la ciudad han sido cambiados.

Sindrome cabana_redes

Me has puesto una bomba mental

Poco antes de este confinamiento estaba hablando con un cliente sobre su situación. Se encontraba en una fase de lo que yo denomino “noche negra”. Es ese momento en el que te dicen “yo ya no creo en nada”.

Os pongo en antecedentes. La persona que tenía frente a mi es un hombre de cuarenta y cinco años, profesional más bien exitoso y reconocido en la ciudad en la que vivimos los dos. Lo conocí hace tiempo cuando él y la que era entonces su mujer vinieron al mi despacho por realizar una mediación en su divorcio.

A partir de aquel momento, y a pesar de que la mediación no se concluyó con un acta de acuerdos, he tenido contactos con ellos dos, lógicamente por separado, a lo largo de mi trayectoria, sobre todo por algunos temas de acompañamiento personal.

Hacía más de tres años que con él no tenía contacto. En Enero volvimos a vernos y decidimos vernos por un tiempo limitado, en aquel momento habíamos pactado hasta junio, y un par de veces por mes.

Yo conocía por personas conocidas de nosotros dos, y por alguna charrada (tomándonos un café en un sitio que frecuentábamos), que se había reconstruido y que estaba en alguna Fundación de Caridad de la Iglesia Católica. En ella había conocido a una persona con la que quería rehacer su vida.

En el mes de Diciembre había tenido algunos desencuentros que le hicieron recordar su anterior ruptura, por lo que solicitó que le echara una mano, y así nos volvimos a encontrar en el mes de Enero.

Al cabo de cinco entrevistas, la última poco antes de este confinamiento, parecía que había podido volver a sentirse mejor y reconciliarse con la nueva pareja.

El otro día recibí un extenso email sobre las reflexiones que este confinamiento le estaba ayudando a hacer y cómo le está sirviendo para mejorar su actual relación de pareja, a pesar de que cada uno está en su casa. Quedamos para vernos en cuanto pasase todo esto.

Entre las manifestaciones hubo una que me llamó la atención. Me indicaba que le había puesto una bomba mental. La verdad que repasando las intervenciones no tenía muy claro a lo que se estaba refiriendo, si bien yo era consciente de los objetivos generales (atendiendo a su demanda) y las estrategias que había seguido.

Era la misma sensación que había, y que sigo teniendo, cuando alguien me dice: “cuando tu me dijiste”, “te acuerdas de aquello que hablamos”, … La verdad que muchas veces aquello que dije, no soy consciente de lo que dije, o me dicen lo que han escuchado de mis palabras y no me suenan a ser mías, o… Yo suelo achacar esto al lenguaje no verbal, a todo lo que conlleva el lenguaje no verbal.

En este caso y por ser muy reciente, le pregunté a este cliente que bomba mental le había puesto. Su respuesta fue breve y escueta.

  • Te acuerdas cuando te dije que “ya no creía en nada” que me respondiste .
  • “¿De verdad lo crees”?.

Te quedaste en silencio, me miraste y te sonreíste, y me dijiste que es “casi imposible vivir sin un sistema de creencias” y me nombraste un filosofo.

Hoy, esta reflexión, va por él y por todos los que piensan “es posible no creer en nada”. Si creen en esta creencia ya están creyendo en nada.

Ánimo y Fuerza.

#Venceremosnos

El poder del lenguaje 1

A lo largo de mis años como psicoterapia he ido recogiendo herramientas, estrategias, frases, etc., de aquí y de allí. Muchas ni siquiera tengo la cita de quién, de qué, de dónde las he recogido, la verdad es que no me preocupaba mucho el hecho. Me gustaban las hacía mías, a veces las modificaba, y si funcionaban seguía con ellas. Esto ha cambiado en los últimos años y siempre que puedo cito la fuente.

Pues bien, de aquellas, de las primeras hay una frase que en el cuaderno de notas que tengo dice que es traducida, vete a saber de donde. La frase es que el oficio del diablo es conseguir convencernos que hagamos o dejemos de hacer algo.

Viene a cuento esta reflexión porque por la pandemia que estamos viviendo estamos asistiendo a multitud de informaciones que vienen de muchos sitios y cómo mantengo en muchos casos nos «venden la moto».

Por eso hoy en #Reflexionenvozalta se me ocurre:

1. No existe un condicionamiento más eficaz que el invisible, porque las victimas no advierten los recursos (técnicas, herramientas, estratagemas, …) que el otro utiliza para limitar su capacidad y libertad de tomar decisiones.

2. ¿Cuál es principal instrumento que utiliza?, el lenguaje.
El lenguaje es ese instrumento de control de la mente del otro, de los otros.
Pero para ello no sólo hay que conocer las palabras, sino también dónde colocarlas.

El problema de los aprendices de magos es que la escoba puede descontrolarse.

Seguiremos reflexionando sobre esto en otras entradas

Buen trabajo

#Venceremosnos

Mirada

Una de las cuestiones que siempre me han fascinado del enfoque sistémico relacional es la capacidad de hacernos ver las cosas desde otro punto de vista.

Acostumbrados como estamos al enfoque lineal, a buscar “causa” y “efecto”, el paradigma sistémico nos hace observar el mundo y lo que nos rodea desde una óptica de causalidades: múltiples causas, múltiples efectos.

La introducción de un nuevo imput (entrada) (por ejemplo un mensaje o redefinición, bien de la situación o bien de la relación) puede generar, y de hecho así es, nuevos outputs (salidas).

La redefinición es una herramienta que nos permite ejercer esa nueva mirada (como psicoterapeutas o como mediadores sistémicos)

Os dejo una frase Erickson para reflexionar:

Erickson jardin

Buen trabajo

Autocuidados en tiempos de cuarentena

A lo largo de estos día me suelen llegar muchos correos con todo tipo de informaciones.

Algunos acaban archivados en la «P» de papelera otros, en cambio, los iré compartiendo no solo por su valor para estos tiempos, si no también por el valor que van a representar cuando todo esto pase.

Hoy presento un documento que me ha llegado del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Aragón:

Si alguien lo quiere puede descargar el archivo en formato PDF: Ejercicios3edad_Covid

 

Ladran, luego cabalgamos

Como hobbie me gusta descubrir el origen de las cosas, en este caso me intrigó siempre la expresión que se atribuye a Sancho, en el Quijote, «ladran, luego cabalgamos». Me puse a buscar hace un tiempo por ver si de verdad era de nuestro más famoso «manco». Y lo mismo que la frase atribuida a Concepción Arenal (1) descubro que no es de su autoría, pero si que en varios sitos aparace como autor Goethe y su poema «“Ladrador” (Kläffer) de 1808 en el que Goethe hace emerger la frase “Ladran, señal de que cabalgamos” por primera vez.  La traducción, elaborada por el bibliotecario Roberto Gómez Junco, Jr, dice así:» (2)

Cabalgamos en todas direcciones
en pos de alegrías y de trabajo;
pero siempre ladran cuando
ya hemos pasado.

Y ladran y ladran a destajo.

Quisieran los perros de la cuadra
acompañarnos donde vayamos,
mas la estridencia de sus ladridos
sólo demuestra que cabalgamos”.

Viene a cuento esta entrada por los diversos comentarios que voy recibiendo en estos días de encierro por la pandemia del coronovirus a algunas de las cuestiones que cito o retuiteo. 

Como dije en su momento yo no voy a bloquear a nadie salvo que su actitud sea la de un «fanático» y proclame cualquier cosa que sea delictuosa, ya que como dice mi amigo Mario, el anarquista:

La «política» es la negación de lo político; la política está al servicio de alguna forma de élite, que afirma conocer mejor que los demás como deben manejarse los asuntos públicos. La participación en los debates políticos lo único que puede conseguir es reducir el daño causado, dado que la política es contraria a la idea de que la gente administre sus propios asuntos. 

Él si me dice de donde saca esto (3), «amor a la verdad» que dice…

Por eso en tiempos de crisis si «ladran, cabalgamos».

Y el que quiera entender que entienda…

#venceremosnos

(1) «Odia al delito y compadécete del delincuente». Si sigues el enlace encontrarás una reflexión sobre el tema.

(2) En mi cuaderno de notas dice que la ví en el año 2014, no tengo el enlace, pero para la realización de esta entrada la volví a ver el 31/03/2020 en:

https://blogs.ua.es/bibliotecauniversitaria/2013/01/15/ladran-luego-cabalgamos/

(3) GRAEBER, D. (2013): Fragmentos de antropología anarquista y otros textos. Proyecto Doble AA, México, Distrito Federal. pp. 28-29
Existe una segunda versión que puede ser descargable: https://edicioneslasocial.files.wordpress.com/2015/11/faayot-graeber-la-social-2015-libro-para-imprimir.pdf, visto el 16/5/2016. De este poseo un ejemplar» en mi biblioteca personal.

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